Maria Elena Salinas
Columnista
Yo he entrevistado a presidentes, dictadores y grandes personalidades. He reportado desde guerras, desastres naturales y visitas papales durante mi carrera periodística. Pero mi hijastra nunca se había impresionado tanto como cuando le dije que iba a entrevistar a Cesar Millán. Si usted es amante de los perros, y admirador del talento innato, también estaría impresionado con el llamado “Encantador de Perros,” conocido en ingles como “The Dog Whisperer.”
Millán es un ejemplo vivo del éxito. Con su extraordinaria habilidad para rehabilitar perros y una buena dosis de carisma, ha creado un virtual imperio de la nada. Pero aun mas ejemplar es que lo hizo a pesar de haber llegado a este país hace 20 años, sin dinero y sin papeles.
Desde niño Millán tuvo una conexión con los animales. Los perros en su natal Culiacán, Sinaloa lo seguían por doquier. Hasta le apodaron “el perrero.” Recuerda que a temprana edad le pregunto a su madre si pensaba que podría ser el mejor entrenador de perros en el mundo, y ella le contesto, tu puedes hacer lo que tú quieras. Y él se lo creyó.
Fue así como a los 21 años de edad se aventuro a buscar fama y fortuna a los Estados Unidos. Un 23 de Diciembre partió hacia la frontera con $100 en su bolsillo y la ropa que tenia puesta.
Lo relata y le da risa. “Mi trabajo era tratar de cruzar la frontera, y lo intente 500 veces en dos semanas.” “Me agarraban y luego me regresaban,” a veces lo hacía con la intención de comer algo, ya que según Millán “en este lado si te dan de comer antes de deportarte.” Milagrosamente se topo con un coyote honesto. Le cobro $100 para cruzarlo, y hasta le pago el taxi para llegar a su destino.
Pero convertirse en el mejor entrenador de perros del mundo no resulto tan fácil como pensaba. Lavo platos, limpio carros, barrió, fue chofer y lo más cerca que se acercaba a su sueño era caminar a los perros del vecindario por $10. La suerte y la perseverancia estuvieron de su lado. Se cruzo en su camino una conocida actriz que tuvo fe en su capacidad, lo puso a aprender ingles y de allí nació lo que hoy en día es una empresa multimillonaria.
Y suerte tuvo también de conocer a la mujer que se convertiría en su esposa, la madre de sus hijos y la espina dorsal de su negocio. Juntos, Cesar e Ilusión Millán han llevado su empresa a niveles inusitados. El programa de televisión se transmite en 90 países, establecieron una fundación para rescatar, rehabilitar y re-ubicar perros. Y están a punto de comenzar un programa con la Universidad Yale para enseñarle a niños la psicología de perros a temprana edad.
Millán dice que con el tiempo se dio cuenta que no era entrenamiento el que debía aplicar a los perros. “Yo entreno a la gente y rehabilito perros,” me explico en la entrevista. “Le enseño a los seres humanos como satisfacer las necesidades del perro para que estén equilibrados y no tengan problemas de disciplina.”
Es irónico, pero este indocumentado, que eventualmente logro convertirse en ciudadano, es considerado un icono en Estados Unidos. Su clientela incluye importantes empresarios, políticos y artistas famosos. Hoy en día sus servicios pueden costar hasta $10,000 por sesión. Es tan famoso que me fue mas difícil conseguir una entrevista con el que con el presidente de los Estados Unidos. Pero valió la pena la espera, le pude traer un libro autografiado a mi hijastra y su perra Mili.
Millán considera que no necesariamente está viviendo el sueño americano. “Todos los humanos tienen el sueño de buscar una mejor vida para su familia,” dice. “Y Estados Unidos se presta para que ese sueño pasa a ser una realidad.” Me muero por entrevistarlo otra vez y preguntarle qué opina de la ley anti-inmigrante en Arizona.
