VERAPAZ, El Salvador (AP) — Los pobladores comienzan a enterrar a sus muertos y a remover las toneladas de escombros, lado y piedras que arrasaron sus viviendas en esta pequeña población afectada por las lluvias que han dejado 144 muertos en todo el país.
Unas 60 personas permanecen desaparecidas y la catástrofe ha dejado unos 12.930 damnificados, según las cifras de la Comisión Nacional de Protección Civil.
La maquinaria pesada del gobierno y de la empresa privada comenzaron a llegar a Verapaz, ubicada a unos 50 kilómetros al este de la capital. y de inmediato iniciaron los trabajos de limpieza que se extenderán por varios días.
Con el lodo arriba de sus rodillas, Alberto Martínez, de 35 años, trataba de recuperar lo que quedó de su casa. “Perdí todo, no tengo nada, ahora lo único que puedo hacer es tratar de salvar lo que quedó, ya veremos” y sin decir más volvió a su tarea sacando las baldadas de lodo.
“Yo no puedo describirle lo que pasó, fue horrible, no se lo puede imaginar. No se como estoy contando el cuento. Solo en películas se puede ver eso, no sé, no sé”, dijo Martínez la AP visiblemente afectado por su tragedia y la de los 7.000 habitantes del municipio de Verapaz, en el departamento de San Vicente.
Entretanto, Priscila Argueta se preparaba para enterrar a sus familiares.Molesta y a punto de estallar, la mujer calló cuando le preguntaron si ya había ido a que le curaran las heridas y golpes que recibió cuando fue arrastrada por la correntada de lodo y piedras.
“No ha querido ir, estuvo buscando a su hijo (Kevin José Saravia, de 7 años) en el Valle del Jiboa, (a unos 10 kilómetros de Verapaz) y ahora lo vamos a enterrar”, dijo un hombre que los acompañaba y que solo se identificó como Manuel.
Pero esta mujer, de rostro endurecido por el dolor, no solo perdió a su hijo Kevin, también murió su abuelo Román Dimas de 90 años y una familiar identificada como María Argueta, de 89, sigue desaparecida.
La Colonia San Antonio, en la parte alta de Verapaz, fue borrada por completo, sepultada por toneladas de lodo e inmensas rocas.
