Por Marcos Aleman
Associated Press
SAN SALVADOR, El Salvador (AP) — Con pancartas y un pliego de demandas en mano decenas de familiares marcharon el miércoles hacia la casa presidencial de El Salvador para exigir a las autoridades mejores condiciones para los pandilleros presos y sometidos a un régimen especial.
Unas 300 personas, en su mayoría madres y parejas exigieron al gobierno salvadoreño que elimine las medidas extraordinarias puestas en marcha en siete cárceles del país donde están recluidos miles de pandilleros a los que les han suspendido los privilegios penitenciarios para evitar que sigan ordenando homicidios y otros delitos como la extorsión.
“Los pandilleros pedimos: Campaña de salud médica, paquetes de uso personal e higiénico completo, visitas a familiares”, se podía leer en un cartel que un grupo de mujeres portaba al frente de la marcha.
“Nuestros familiares tienen derechos como todos y exigimos que se nos permita verlos, que podamos llevarles ropa, comida”, dijo a periodistas una mujer que se identificó como Cristina Hernández.
Las mujeres también reclamaron el derecho a la visita íntima suspendida por las autoridades de la Dirección de Centros Penales.
Las autoridades sostienen que las órdenes de homicidios, extorsiones y otros delitos salen de las cárceles donde guardan prisión los principales cabecillas de las maras o pandillas, pero sus familiares dicen que se les están violando sus derechos y que algunos están enfermos y no reciben medicamento.
“Queremos ver a nuestros hijos”, gritó una mujer que dijo llamarse Elizabeth pero que se negó a identificar a su familiar por temor a represalias. “Tengo más de dos meses de no verlo, no sé cómo está de salud”, agregó.
