En aula distinta

Tania Romero

Agencia Reforma

Existen prepas de educación diferenciada para cada género, es decir, con un método para niños y otro para niñas. Ello, con el objetivo de aprovechar las características de cada sexo.

“Se toma en cuenta la diferencia en el desarrollo tanto cognitivo y físico que tiene un varón y una mujer, en concreto, en la adolescencia, cuando se manifiesta más esta diferencia en la manera de ir creciendo”, menciona Alejandra Aburto, coordinadora de Bilingüismo del Instituto Highlands, que posee una escuela para mujeres y en agosto abrirá la de hombres.

A decir de Aburto, las mujeres tienen una motricidad fina mucho más aguda, por lo que destacan en diseño o dibujo. Los hombres, en contraste, poseen mejor manejo visoespacial y habilidad deportiva, cortesía de su coordinación física más desarrollada.

¿Cómo funciona?

Los planes de estudio son los mismos, sólo que la forma de enseñanza es distinta.

“La diferencia es también en cuanto a la formación del personal docente y la elección que hacen sobre las estrategias y dinámicas a desarrollar en clase”, indica Aburto.

“Por ejemplo, en grupos de mujeres es mucho más fácil mandar a las niñas un texto y que lo analicen, y con los varones, a lo mejor requieren hacer primero un trabajo más manual o más práctico para, después, analizar con el profesor el texto”.

Con las niñas, agrega, en vez de dejarles un proyecto de una maqueta, a lo mejor hay que guiarlas más y darles ideas sobre cómo ir construyendo.

En el Instituto Highlands, los grupos estarán divididos por género y los profesores pueden ser de ambos sexos. Los entrenamientos deportivos y el servicios social se harán, generalmente, por separado. Además, los alumnos tendrán algunas actividades mixtas, como misas, y en el recreo no estarán totalmente distantes.

Las prepas de la UP sí tienen campus separados. A decir de Gabriela López, directora de la prepa femenil, ello se hace para que los estudiantes se focalicen.

“El hombre puede ser un distractor, a lo mejor un punto de competencia con la mujer que está a lado. Cuando están en un colegio de puras mujeres, eso se elimina y eliminas distractores en la madurez y en el conocimiento por las materias, porque estás con tus pares, es lo mismo en el caso de los hombres”.

Para Aburto, es falsa la creencia de que este sistema está en contra de la convivencia entre hombres y mujeres, pues, en realidad, se enfoca en lo académico.