Entierran a los muertos tras masacre

AP

Un padre de familia de Colorado que murió en la reciente matanza en un cine será la primera de las víctimas en ser enterrada el miércoles.

Gordon Cowden, de 51 años, fue la víctima mortal de mayor edad entre los 12 muertos en la matanza durante el estreno de “Dark Knight Rises”, la nueva película de la saga de Batman. Los dos hijos adolescentes que habían acompañado al empresario escaparon ilesos. El funeral se efectúa en una iglesia de Denver.

Más adelante esta semana las familias de otras víctimas se aprestaban a despedir a sus seres queridos. Se habían planeado funerales en ciudades que van desde San Antonio, hogar de Jessica Ghawi, que aspiraba a ser comentarista deportiva, hasta Crystal Lake, Illinois, donde vivía el funcionario de inteligencia naval John Thomas Larimer.

Cowden residía en Aurora, amaba la vida al aire libre y era propietario de un negocio.

“Viajero mundial con agudo sentido del humor, será recordado por su devoción por sus hijos y por intentar hacer siempre lo correcto”, dijo su familia.

Asimismo el miércoles, los residentes del edificio de departamentos donde vivía el detenido James Holmes aguardan para ver si pueden regresar a sus hogares cinco días después de la masacre.

El Ataque

Mientras la nueva película de Batman se exhibía en la pantalla, un sujeto armado, vestido de negro y equipado con casco, armadura policial y una máscara antigás se levantó y avanzó hacia una puerta lateral.

Al principio, algunos espectadores lo distinguieron sólo como una silueta y pensaron que era un actor que formaba parte del espectáculo relacionado con uno de los estrenos cinematográficos más esperados del año.

Pero luego, según las autoridades, Holmes lanzó envases de gas que llenaron de humo la sala de cine en un suburbio de Denver. En medio de esa neblina y de la confusión entre lo que podía ser una fantasía de Hollywood o una realidad terrorífica, el sujeto abrió fuego, mientras la gente gritaba y se lanzaba al suelo para cubrirse.

Por lo menos 12 personas murieron y 59 resultaron heridas, en uno de los ataques a tiros más mortíferos en la historia reciente de Estados Unidos.