Entrevista con la Dra. Gutiérrez y Muhs

Por Carmelo Gonzalez

para La Raza del Noroeste

¿Qué significa arte para Gabriella Gutiérrez y Muhs?

Arte es todo tipo de acción, sonido o producto visual que agrada y ennoblece los sentidos de los participantes u observadores, estimulando su realidad estéticamente, y quizá algunas veces motivándolos a la acción.

El arte también puede retar al participante, y puede desagradarle igualmente.

¿Es fácil ser una poeta chicana en Seattle? ¿Existen espacios para compartir su arte?

Yo llegué hace 14 años y los primeros años fueron muy difíciles para mi, porque estaba acostumbrada a tener por lo menos docenas de lecturas al año en escuelas y otras instituciones educativas y sociales en California, y al llegar a el estado de Washington me encontré con un vacío enorme, respecto a mi participación como poeta que fomenta cambios, en la comunidad latina. Las cosas están mejorando.

Sin embargo, es importante que continuemos propiciando espacios para los escritores latinos como lo han hecho la escritora María Victoria con sus talleres y reuniones de lectura en español, y Los Norteños, al igual que La Sala, y su mesa directiva.

Creo que la primera vez que se exhibieron mis poemas en Seattle fue gracias a LA SALA y a personas como Catalina Cantú, Wendy Call, Bob Flor, José Carrillo, el poeta Raúl Sánchez, personas que se interesan profundamente en la difusión de nuestra palabra tanto en español como en inglés.

Hace un par de años la abogada Cantú también escribió una propuesta para que respondiéramos los poetas latinos al arte de artistas plásticos latinoamericanos en el museo de Bellevue, resultó ser una velada fantástica.

Una experta

en identidad

¿Existe una lucha en su expresión literaria o creación artística en un mundo dual entre ingles-español y entre lo anglo y latino?

No, para mi no, ya que yo me siento totalmente bilingüe, bicultural, y bisensible, como dice el poeta chicano Tino Villanueva, pero creo definitivamente que esto es parte de la experiencia de muchos de nuestros jóvenes que crecen hablando español e inglés, y que han tenido que componer su vida de retazos lingüísticos y culturales, siendo sojuzgados muchas veces por personas, e instituciones que no saben mucho sobre nuestra realidad social, lingüística, literaria o física.

Algo que me molesta muchísimo es ver que alguno de mis estudiantes sea criticado como latino, o chicano por no hablar español, o por tener algún acento en inglés o en español.

Creo que debemos educar a la comunidad mucho más respecto a esto e informarles que básicamente somos productos de nuestras circunstancias y que los valores de la clase dominante respecto a estos temas afectan lo que nuestros padres y abuelos hicieron para promover, o n o promover su lengua dentro de sus hogares.

¿Cuándo sintió el deseo de ser poeta?

Siempre que yo recuerde he sido poeta. De niña escribía poemas en la esuela de mis zapatos, y donde podía. Yo escribo por necesidad.

Es parte de mi existencia y tan necesario como comer o dormir para mi. De niña fui inspirada por el sistema educativo mexicano, ya que crecí y asistí a las escuelas tanto en EEUU como en México, donde en la primaria…solíamos recitar, declamar poesía con frecuencia a lo largo de los años.

La poesía estaba en todo mi alrededor, en las escuelas, autobuses y canciones populares y tradicionales.

Mi entidad como poeta fue alimentada por el sistema educativo latinoamericano, donde se valora la declamación y le memorización de la literatura, los dichos y los poemas.

¿Cómo le gustaría ser recordada?

Primordialmente como poeta que promueve la justicia social.

Mis manuscritos tratan y siempre han tratado temas que tienen que ver con la justicia social, los indigentes, las experiencias de los inmigrantes y los indígenas, las mujeres y los jóvenes maltratados o invisibilizados, las personas inocentes y afectadas por las drogas o el alcohol, las personas que tratamos como al otro frecuentemente, porque estamos muy lejos de llegar a la igualdad aquí, y en todo el mundo.