Félix Zapata,
Agencia Reforma
CIUDAD DE MÉXICO.- El alemán Alexander Schulz acarició ayer las nubes capitalinas en una travesía de la modalidad highline urbano en la Ciudad de México. El atleta caminó sobre un cable amarrado entre la Torre Bancomer y la Torre Reforma para implantar marcas en esta modalidad del deporte slackline. Schulz firmó un recorrido de una longitud de 217 metros entre estas torres, y y lo hizo a 246 metros del punto más alto de la Torre Reforma. El deportista teutón tuvo que sobreponerse a diversos factores y a un complicado inicio de su reto a las 11:00 horas. Alexander ajustó dos veces la tensión tras perder el equilibrio, por lo que volvió al punto de partida. El atleta quería el cable menos tenso, aunque a muy temprana hora había hecho algunas pruebas. “Tenía que sentirme seguro, por eso al principio y luego a la mitad, tuve que reducir la tensión de la cuerda”, explicó Schulz. “Ya después de eso me sentí seguro pero tenía que estar completamente enfocado y ésta es quizá mi caminata más dura que he tenido”. Pero un detalle lo obligó a volver por tercera ocasión, para dejar una banda que llevaba en la cabeza, con la que cargaba una cámara. Tras ello, Schulz consiguió avanzar a paso lento durante más de 30 minutos, pero seguro y así escribió historia. “Lo más difícil fue la concentración, por el ruido de la ciudad, el helicóptero y la altura, eso fue lo más complicado”, agregó el atleta.
