Bill Sheets
Herald Writer
Con información de la AP
Recientemente en el noroeste pudimos apreciar unas pocas semanas con rayos del sol.
Esto fué todo el “verano” que tendremos.
Entre lluvias torrenciales en junio, días grises y fríos a finales de agosto, el verano del 2010—cálido mientras se pudo—fue muy breve para muchos, tomando en consideración que no tuvimos mucha primavera tampoco.
Ese verano tan breve puede ser todo lo que recibiremos. Los pronósticos del tiempo dicen que tendremos clima frío o más lluvias que lo normal, de aquí en adelante.
“Es horrible”, dijo Martina Jeske, 49, mientras pasaba tiempo en el parque Comeford en Marysville.
El patrón de clima que crea temperaturas mas frías que lo normal en áreas tropicales del Océano Pacifico, es consecuencia de “La Niña.”
Este patrón metereológico, que se presenta desde finales de la primavera, ahora afecta el clima en lugares al norte del páís, dijo David Unger, meteorólogo para El Centro de Predicción del Clima.
El invierno pasado, dijo Unger, un patrón de “El Niño” prevaleció, en donde las aguas del Pacifico eran mas calidas que lo usual. El resultado fue un invierno menos frío para el Noroeste.
Ahora, “estamos viendo una transición dramática de El Niño a La Niña”, dijo Unger.
Irónicamente, este año fue el primero en los registros de la historia de Seattle donde se supero los 90 grados en dos olas de calor separadas, de acuerdo a Rebecca Stevenson, meteoróloga para el canal de televisión KIRO-TV.
Pero ahora, La Niña trae condiciones climatológicas descritas como de moderadas a fuertes, dijo ella.
“Si La Niña es fuerte, entonces podremos estar seguros de nuestras predicciones de un invierno frío y muy mojado”, dijo Stevenson.
Si es moderado, las temperaturas podrían ir de cualquier manera, pero las precipitaciones estarían arriba de lo normal en todo caso, dijo ella.
A nivel nacional, el fenómeno de La Niña podría ir aumentando sus fuerzas, y esto incrementaría la temporada de huracanes.
Tanto El Niño como La Niña pueden impactar el clima mundial, al cambiar la dirección y la potencia del viento.
El impacto de La Niña en el Noroeste podría ser entonces más lluvia y nieve de lo normal; su caracterísitca de enfriamiento del Pacífico es la parte opuesta de “El Niño” que usualmente calienta las aguas tropicales en ese océano; ambos fenómenos se presentan cada pocos años, con condiciones neutrales en el intermedio.
