Cindy Arriola
La Raza del Noroeste
El sueño de abrir su propio restaurante es la gasolina que mantiene a Juan Raygoza en la lucha por verlo prosperar.
Raygoza junto con su hermano Pablo son los dueños del restaurante Los Arcos en Burlington.
La economía y la falta de experiencia en manejar la logística de un restaurante han golpeado a los nuevos empresarios. Hace cinco meses inauguraron el restaurante y desde entonces ha ido en declive.
“Abrimos el restaurante con seis personas y lastimosamente ahorita solo hay tres”, dijo Raygoza. “Yo esperaba poder darle trabajo a otras personas pero no se ha podido”.
Los pequeños empresarios tienen un nivel de mortalidad muy alto, dijo Michael Verchot, director del Desarrollo de Negocios y Economía para la Universidad de Washington.
La mala economía y el hecho de que los negocios hispanos tienden a utilizar poco capital y muchos hispanos abren el mismo tipo de negocio, son cosas que no les permite florecer, comentó Verchot.
Con tan solo cuatro años en el país, de Nayarit, Mexico, a Raygoza se le presentó un “buen negocio”, según él. El antiguo dueño de Los Arcos le vendió el restaurante por 8,000 dólares. Arriesgando el dinero que tenia, Raygoza decidió emprender esta aventura. Ya al frente del negocio se dio cuenta que las cosas no eran tan sencillas.
Desde el 19 de agosto cuando abrió sus puertas, Raygoza dijo que ha perdido unos 8,000 dólares. Pablo, el hermano, ha tenido que mantener su trabajo y Raygoza muchas veces trabaja de ‘bartender’ en otros restaurantes mexicanos del área.
De acuerdo a un estudio realizado por la Escuela de Negocios en la Universidad de Washington en abril del 2010, las empresas encabezadas por latinos estaban reportando un declive en ventas. Entre los asiáticos, afro-americanos y blancos, las empresas hispanas reportaron la mayor disminución. Según el reporte 46 por ciento de los empresarios participantes reportaron malas ventas.
El mayor desafió que encaran los pequeños negocios son las pocas ventas, en segundo plano esta la competencia con negocios grandes, y en tercer lugar la disponibilidad de crédito
Un aspecto que afecta a los restaurantes es que muchos no pueden obtener un préstamos del banco, Verchot dijo que esto no necesariamente es la culpa del aplicante, sino por el alto porcentaje de fracaso que tiene este tipo de negocios.
Verchot dijo que antes de abrir un negocio el comerciante debe identificar la cifra de ahorros personales que gastará, si no esta produciendo ganancias. Como tambien el identificar al grupo de consumidores que pueden permitirse el gasto de comprarle lo que esta vendiendo.
“El fracaso es parte del negocio”, comentó Verchot. “Algunos de los negocios más grandes se van a la bancarrota. Lleva varios intentos para ser exitoso”.
Rich Todd, quien almorzaba en Los Arcos, dijo que la comida era una de las más ricas que había probado en el área.
A pesar de las pérdidas Raygoza dijo que no se arrepiente de haber abierto el restaurante. Él dijo que le gusta poder ofrecerle al cliente comida mexicana autentica y tiene previsto continuar con el negocio por un año más.
“Si tengo que cerrar, lo volveré a intentar en un futuro”, dijo Raygoza.
