Estudiantes extranjeros sufren abusos en EEUU

(AP)

Una investigación de The Associated Press halló que algunas estudiantes son obligadas a trabajar en bares de desnudistas en lugar de restaurantes, mientras que otros estudiantes ganan un dólar por hora o incluso menos.

Se encuentran entre más de 100.000 alumnos universitarios que viajan a Estados Unidos cada año amparados por las populares visas tipo J-1, las cuales proporcionan a los centros turísticos mano de obra barata por temporadas como parte de un programa que busca estrechar lazos culturales con otros países.

Muchos estudiantes extranjeros le pagan a quienes los reclutan con el fin de que les ayuden a encontrar empleo, y después no obtienen trabajo o terminan ganando poco o ningún dinero en labores serviles.

Los reclutadores laborales cobran a los estudiantes rentas exorbitantes por meterlos en apartamentos sucios, poco amueblados y tan atestados que algunos tienen que dormir por turnos.

Con frecuencia los estudiantes son amenazados con la deportación o el desalojo si abandonan lo que se les ha impuesto, o incluso si se quejan en voz muy alta. Algunos recurren a robar artículos de primera necesidad como alimentos, pasta de dientes y ropa interior, de acuerdo con la policía.

El programa genera millones de dólares para las compañías patrocinadoras y para los reclutadores laborales que dan servicio a terceras personas.

John Woods, subdirector adjunto de seguridad nacional para la Agencia de Inmigración y Aduanas, dijo a la AP que había al menos dos investigaciones federales en curso sobre tráfico humano vinculado con las visas J-1. No proporcionó más detalles al respecto.