(AP) — Como un superproxeneta que llegó a dirigir el mayor imperio de prostíbulos en Tailandia y después puso de manifiesto los sobornos que tuvo que pagar a policías para prosperar, Chuvit Kamolvisit dijo que se siente calificado mejor que nadie para dirigir la lucha nacional contra la corrupción.
En su empeño por lograr una banca parlamentaria en las elecciones del domingo próximo, el candidato de 49 años, otrora rey de los centros de “masajes”, apuesta al apoyo de una ciudadanía harta de líderes conflictivos e hipócritas. Los políticos “son como pañales; hay que cambiarlos”, dijo Chuvit a The Associated Press en una entrevista, refiriéndose a un cartel de la campaña que lo muestra acunando a un infante. “De no ser así, son demasiado sucios”.
La intención de Chuvit de ser legislador es muy seria. Primero ganó una banca a la asamblea nacional en 2005, sólo para ser descalificado al año siguiente porque no había sido miembro de su partido lo suficiente antes de la votación.
También se postuló dos veces a gobernador de Bangkok y las dos fue tercero distante. Su campaña más reciente se enfrió después que golpeó a un reportero en la cara por hacerle preguntas que no le gustaron.
