Cindy Arriola
La Raza del Noroeste
A un año de la muerte de Alex Martínez, a manos de agentes de la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza en Lynden, grupos que abogan por los derechos de las personas indocumentadas, lanzaron una campaña para denunciar los supuestos abusos sufridos en la frontera norte.
Las familias de inmigrantes que viven en la frontera norte de nuestra región temen que cualquier día sean parados por la patrulla fronteriza que custodia el área.
El martes una Coalición de la Frontera Norte, lanzó una campaña para dar a conocer los supuestos abusos que sufre la comunidad hispana en las áreas fronterizas y la colaboración de policías locales y agentes de la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza, conocido como CBP, por sus siglas en ingles. La coalición esta compuesta por 20 grupos en los estados como Washington, Michigan o Nueva York.
Jesús Martínez, residente de Lynden, llamó a la patrulla solicitando atención médica para su hijo Alex de 31 años, quien sufría de un trastorno mental. Según Martínez, los policías llegaron con agentes de inmigración. Martínez manifestó en una conferencia de prensa telefónica que su hijo golpeó a uno de los agentes con una lámpara y ellos le dispararon, matándolo.
La organización OneAmerica quien lleva más de un año trabajando con la comunidad inmigrante de la frontera norte, capacitando a la comunidad con relación a los derechos humanos, civiles y legales, fueron a la oficina del alguacil del condado Whatcom, Bill Elfo, pidiéndole que iniciara una investigación independiente sobre la muerte de Martínez.
“El [Bill Elfo] manifestó que está dispuesto a hablar con nosotros”, dijo Ada Williams Prince, director de políticas de OneAmerica, en la conferencia de prensa telefónica.
La Coalición también envió una carta a la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Janet Napolitano solicitándole que revise y haga cambios en la forma como realizan los procedimiento los agentes de CPB.
“Le solicitamos que halla más transparencia, vigilancia y responsabilidad por parte de la oficina”, dijo Jacki Esposito, directora de defensa migratoria para la Coalición de Inmigración en Nueva York.
De acuerdo a Ryan Bates, director de la Alianza por los Derechos del Inmigrante en Michigan, los fondos destinados a la patrulla fronteriza se han duplicado en los últimos años. Esposito dijo que esto se debe a dos razones; la primera fue después del 11 de septiembre; “los fondos aumentaron en nombre de la seguridad nacional”. Y la otra razón que mencionó Esposito es el debate sobre una reforma migratoria, donde los políticos han dicho que no aceptaran una reforma al menos que la frontera esté segura.
Durante más de un año OneAmerica ha llevado acabo un proyecto donde han recopilado más de 125 historias de residentes que viven en áreas cercanas a la frontera norte, y quienes creen que sus derechos han sido violados. La Coalición pide una reunión con Napolitano para compartirle las historias de estas personas.
