Por Israel Ortega
Agencia Reforma
CIUDAD DE MÉXICO.- Trinidad Álvarez Lira, la capitalina de 117 años que apenas el martes obtuvo su acta de nacimiento, falleció ese mismo día, hacia las 22:00 horas.
La vecina de la Colonia Aragón La Villa recibió el documento de manos de funcionarios capitalinos, quienes señalaron que ya podría tramitar programas sociales.
Pero siete horas después del acto, se encontraba en su cama cuando le dio un infarto.
“Se termina de entregar el acta y nos quedamos algunos familiares y amigos, a las nueve de la noche nos retiramos a cenar, terminamos, nos fuimos a despedir de ella y fue cuando nos dimos cuenta que ya había fallecido en su cama”, describió Martín Ignorosa, sobrino nieto de Trinidad.
Sus familiares cuentan que carecía del documento porque diferentes archivos se perdieron durante la Revolución, época que recordaba con mayor frecuencia.
“Ella narra que en aquella época de la Revolución posiblemente fue registrada, pero quemaron archivos, quemaron iglesias y todo lo de esas personas”, describió Martín
