Falta a latinos ‘poder’ en EU

José Díaz Briseño

Agencia Reforma

WASHINGTON, Estados Unidos 21-Feb .- El Presidente de Estados Unidos Barack Obama rompió récords en su primer año de Gobierno al postular a 48 hispanos a puestos de alto nivel, muy por encima de sus predecesores George W. Bush y Bill Clinton. Sin embargo, y a pesar de ser la minoría racial más grande de Estados Unidos, la comunidad latina sigue subrepresentada en el Gobierno federal, lo que disminuye su peso en la toma de decisiones y al fijar la agenda política del país, afirman expertos.

Aunque son el 15 por ciento de la población de Estados Unidos, los latinos alcanzan apenas 7.5 por ciento de la fuerza laboral en el Gobierno federal, según cifras de la Oficina de Administración de Personal (OPM, por su siglas en inglés).

“Si no tenemos una voz latina cuando se toman las decisiones de estrategia, de política, de cómo va a ser la agenda entonces no vamos a ser incluidos”, dice Arturo Vargas director ejecutivo de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos (NALEO, en inglés), quien impulsa la entrada de más hispanos.

Destacando entre los nombramientos sujetos a confirmación por el Senado, la histórica nominación a la Suprema Corte de la jueza de origen puertorriqueño Sonia Sotomayor, demostró que Obama intenta acercarse a la comunidad hispana.

Sin embargo, las tendencias de contratación a más bajos niveles en el Gobierno federal muestran que los hispanos están subrepresentados especialmente si se compara su peso demográfico con otros grupos raciales.

Así, mientras los afroamericanos sólo representan 12.8 por ciento de la población de Estados Unidos, en el Gobierno federal ellos alcanzan un 17.2 por ciento del total de empleados, lo que les permite tener voz en el proceso de toma de decisiones.

Incluso frente a los asiaticoamericanos, los hispanos están en desventaja pues mientras este grupo alcanza 4.5 por ciento del total de la población, en el Gobierno federal ocupan el 5.3 por ciento de las posiciones disponibles.

Con 48 nominaciones de Obama a puestos clave, incluyendo dos ya confirmados a nivel del Gabinete -Hilda Solís en el Departamento de Trabajo y Ken Salazar en el Departamento del Interior-, la Administración pareciera querer dar un giro de apertura hacia los hispanos.

“No es una coincidencia que las agencias que han sido encabezadas por latinos sean las que más han empleado a latinos. Y si hoy vamos a los departamentos del Interior y de Trabajo, va a ver más presencia”, dice Vargas.

Según cifras oficiales, la agencia federal con más presencia de hispanos es la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) con 31 por ciento, incluida buena parte de la Patrulla Fronteriza.

Pero si bien las nominaciones hispanas de Obama -alcanzando 48 hasta diciembre pasado- reflejan un interés de conectar con una comunidad, los expertos advierten que ese gesto no es suficiente para olvidar otras prioridades.

“Por un lado, sí. Esto refleja la meta de la Administración al menos de forma simbólica de acercarse a la población latina o hispana”, asevera Gabriel R. Sánchez, profesor de ciencia política en la Universidad de Nuevo México, en Albuquerque.

“Pero el otro lado, eso no quiere decir que los latinos no esperen que (Obama) empuje por una reforma migratoria”, agrega Sánchez.

Según los especialistas, sólo dos de los hispanos propuestos por Obama tienen una influencia directa en las decisiones de la Casa Blanca: Cecilia Muñoz, de origen boliviano, y Adolfo Carrión, de origen puertorriqueño.

Ex vicepresidenta del Consejo Nacional de la Raza, Muñoz es directora de asuntos intergubernamentales de la Casa Blanca mientras que Carrion dirige la Oficina de Política Urbana.

“Ellos sí están ahí, ellos sí sabemos que están en todas las reuniones diarias de estrategia en la Casa Blanca, donde se planea hacia donde ir”, apunta Vargas.

Se rotan cubanos en Capitolio

El reciente anuncio del republicano Lincoln Díaz-Balart de no buscar reelegirse congresista de Estados Unidos por el Sur de la Florida tras 18 años deja una ausencia notable en la bancada cubanoamericana en el Capitolio.

Puntal para codificar como Ley el embargo comercial de Estados Unidos a Cuba, Díaz-Balart no ofreció razón de su salida dejando la estafeta a los dos restantes miembros cubanoamericanos de la Cámara Baja: su hermano Mario, e Ileana Ros-Lehtinen.

Según observadores, la decisión de Díaz-Balart de salir del Congreso era evitar una nueva batalla de reelección cada vez más competitiva frente a los demócratas en su distrito montados en una nueva generación de jóvenes cubanoamericanos.

Resaltan diversidad mexicana

La población de origen mexicano en Estados Unidos representa el grupo más amplio dentro de los hispanos en el país (64 por ciento) pero incluye un vasto abanico de individuos que está lejos de ser un bloque político monolítico, afirman especialistas.

Los habitantes de origen mexicano van desde jóvenes migrantes agrícolas en Carolina del Norte -recién llegados de México- hasta familias de gran raigambre en Nuevo México que datan del siglo 16.

Según expertos, la población de origen mexicano en territorio estadounidense no tiene una historia común.

“Es un estereotipo equivocado pensar desde México que todos los mexicanos en Estados Unidos son iguales”, dice Gaspar Rivera-Salgado, especialista del Center for Labor Research and Education de la Universidad de California en Los Ángeles.

Dentro de los 29 millones que forman la población de origen mexicano en Estados Unidos, se cuentan desde paisanos de clase alta llegados a los suburbios de Dallas en los últimos años hasta hijos de trabajadores braceros de la Segunda Guerra Mundial.