Felices Fiestas!

Por Patricia Garduño Morales.

Cónsul de México en Seattle.

Antes que nada, esperando que hayan disfrutado de una nochebuena llena de paz y armonía familiar,quiero enviarles felicitaciones a todos ustedes en este día de Navidad tan especial para nuestra comunidad. Es cierto que la estabilidad económica enfrenta una situación adversa, no obstante, es un escenario demúltiples oportunidades que tenemos frente a nosotros. Es con trabajo constante como transformamos estas oportunidades en historias de éxito.

En el Consulado de México en Seattle, durante este 2009 que termina, tomamos acciones importantes para mejorar los servicios consulares que ofrecemos. Por ejemplo, mantuvimos el compromiso de visitar semanalmente los centros de detención,ampliamos nuestro espacio físico para impulsar aún más los proyectos comunitarios emprendidos y en algunos momentos alcanzamos el récord de reducir el tiempo de espera de citas a tan sólo un día. Además, se redoblaron esfuerzos al realizar Jornadas Sabatinas y llevar el Consulado Móvil a diversas regiones de Washington;se rediseñaron los programas de Salud para manejar la crisis del Virus A(H1N1); continúa creciendo la red de plazas comunitarias;y se llevaron a cabo la Primera Semana de México en Washington y la Serie de Gastronomía Mexicana.

Estas celebraciones llevan un mensaje de unión, fraternidad y esperanza. Independientemente de nuestras creencias, esos valores están siempre vigentes y adquieren más importancia en los momentos difíciles: momentos en los cuales el Gobierno de México, conjuntamente con el trabajo, talento y compromiso de muchas otras personas, instituciones y organizaciones, están cerca de los migrantes. Agradezco a La Raza del Noroeste y todas las personas que han trabajado de cerca con el Consulado, dedicando su trabajo y esfuerzo en beneficio de la comunidad mexicana e hispana aquí en Washington.

En estas fechas que reafirmamos valores tan grandes como el amor y la fe, los invito a que pongamos un poco más de cada uno de ellos al hacer nuestro trabajo cotidiano. Eso hará la diferencia entre adversidad y oportunidad. Que 2010, el Año de la Patria, sea un año de prosperidad y de unidad entre todos los mexicanos.