Reflexiones
La Raza del Noroeste
Cualquiera que nos pregunte si queremos comunidades seguras, la respuesta sería un rotundo “si”.
Nuestras comunidades deben estar seguras, así las queremos.
¿O a quién le gustaría vivir entre personas que son criminales, y que ponen nuestra seguridad y la seguridad de nuestros seres queridos en peligro?
Nuestra nota en la página uno, habla sobre el programa federal de Comunidades Seguras, donde la policía local somete las huellas de cualquier persona que es arrestada a la base de datos del FBI (Buró de Investigación Federal), y el FBI comparte esa información con la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (ICE), quienes deciden si le ponen al arrestado un reten migratorio que podría resultar en deportación.
El controversial programa ha causado tumulto entre defensores de derechos de personas indocumentadas, ya que alegan que este programa tiene varios defectos y terminaría por deportar a personas que no son criminales.
En los Estados Unidos hay un término legal llamado “due process” que significa el debido proceso; una persona que es arrestada es considerada inocente hasta que se le compruebe lo contrario. Bajo el programa Comunidades Seguras, sin embargo, todas las personas arrestadas, indiscriminadamente, serán sometidas a huellas digitales y esa información mandada a ICE. Si son o no criminales, eso se considerará después, pero mientras tendrán un reten migratorio.
Entonces ¿qué pasa con el sistema judicial de Estados Unidos, y con el hecho de que Comunidades Seguras, ve de una manera distinta lo que el estado de Washington considera una felonía?
Por ejemplo, la ley estatal considera que el manejar embriagado (DUI) no es una felonía, mientras bajo Comunidades Seguras es un crimen grave.
No queremos decir con esto, que las personas que manejan embriagadas hacen lo correcto, pero el programa debe tener directrices claras; si Comunidades Seguras fuera un programa que buscara acción sobre esos quienes realmente son una amenaza a la población, entonces bienvenido.
Pero si no, es simplemente una acción disfrazada contra trabajadores indocumentados
