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La captura de Sergio Villarreal Barragán, “El Grande”, y varios golpes asestados en los últimos meses han dejado al cartel de los hermanos Beltrán Leyva “muy debilitado”, aseguró la Secretaría de Marina.
El vocero de la Marina, contralmirante José Luis Vergara, dijo en rueda de prensa que la detención la víspera fue resultado de cerca de 10 meses de trabajos de inteligencia y aunque se esperan reacomodos dentro del cartel de los Beltrán Leyva, su debilidad es “sustancial”.
El hombre de 41 años y casi dos metros de estatura fue presentado el lunes a la prensa en instalaciones de la Secretaría de Marina de la ciudad de México, junto con dos de sus cómplices detenidos en la misma operación.
“El Grande”, por quien se ofrecía una recompensa de poco más de dos millones de dólares, era uno de los presuntos capos más buscados del cartel que vivió una fractura interna a raíz de la muerte en diciembre de su líder Arturo Beltrán Leyva.
El presidente Felipe Calderón calificó la detención como un “gran golpe de la Marina”. En su cuenta de twitter, añadió que “la captura de ‘el Grande’ debilita aún más las estructuras criminales y da más pistas sobre sus redes”.
La detención se registró en Puebla, a unos 100 kilómetros al este de la capital mexicana.
“Creo que la delincuencia está bien cierta que el gobierno federal tiene la superioridad para asegurarlos”, dijo el contralmirante. “Por eso los delincuentes ya no están presentando signos de resistencia al momento de ser detenidos”, añadió.
“El Grande” fue detenido casi dos semanas después de la captura de Edgar Valdez Villarreal, alias “La Barbie”, otro de los presuntos capos más buscados en México y que en algún momento también trabajó para el cartel de los Beltrán Leyva.
En los últimos años, sin embargo, el cartel ha recibido importantes golpes que comenzaron con la detención en 2008 de uno de los hermanos, alias “El Mochomo”. En diciembre de 2009 fue abatido Arturo, el líder, y días después se capturó a otro hermano, Carlos.
La violencia atribuida al crimen organizado y el narcotráfico ha dejado más de 28.000 asesinatos desde diciembre del 2006, cuando el presidente Felipe Calderón lanzó una ofensiva militar contra los cárteles de las drogas.
