Por ERICA WERNER,
Associated Press
WASHINGTON (AP) — La aparente disposición de Donald Trump a “buscar alguna solución” al tema de los jóvenes traídos ilegalmente al país cuando eran niños está dividiendo a su propio partido Republicano, resaltando lo difícil que será para el Congreso tomar medidas relacionadas con la inmigración ilegal, incluidas la construcción de un muro en la frontera con México y el status de los “dreamers”. En su campaña electoral Trump prometió mano dura hacia los extranjeros que están en el país sin autorización y “cancelar de inmediato” los programas del presidente Barack Obama que dejaron en suspenso la deportación de más de 700.000 de dreamers. Pero en una entrevista publicada el miércoles por la revista Time, Trump suavizó un poco su postura. “Vamos a buscar una solución que deje contentos y orgullosos a todos”, expresó. “Fueron traídos a una edad muy joven, trabajaron, fueron a la escuela. Algunos fueron buenos estudiantes. Algunos tienen muy buenos trabajos. Y se encuentran en una especie de tierra de nadie, en la que no saben lo que va a pasar”. Trump no dio detalles. Los republicanos que quieren resolver el tema de los dreamers vieron con buenos ojos la nueva postura de Trump. “Me siento aliviado por sus comentarios y creo que la gente en mi distrito y en todo el país también se va a sentir aliviada”, expresó el representante Mike Coffman, republicano de Colorado. “Obviamente los dreamers son una parte del problema y espero que hagamos algo más. Pero pienso que esa es la prioridad”. Los comentarios de Trump cayeron bien asimismo entre algunos demócratas, que han estado presionando a Obama para que perdone a los dreamers para protegerlos de cualquier cambio de política que pueda adoptar Trump. Entre quienes postulan una línea dura hacia la inmigración ilegal, en cambio, las declaraciones de Trump hicieron sonar campanas de alarma. Por otro lado, es previsible que, incluso si la Cámara de Representantes aprueba un proyecto de ley enfocado en la seguridad fronteriza, la iniciativa tropiece con la oposición de los demócratas en el Senado si no contempla medidas para resolver al status de unos 11 millones de inmigrantes que se cree viven en el país sin permiso de residencia. Los republicanos no quieren saber nada de eso.
