Guatemalteca gana premio

(AP) — Regina Coronado, oriunda de Guatemala, inmigró a Estados Unidos en 1991, deseosa de aprender floricultura. Tenía títulos en computación y agronomía, y mucho empeño, pero no estaba preparada para lo que la esperaba.

“Por ser extranjera, la gente te mira con cierto desdeño”, expresó. “Tienes que demostrar que puedes hacer las cosas y te dan una sola oportunidad”.

Su primera oportunidad llegó conduciendo un camión y regando plantas. Otra oportunidad surgió de un encuentro fortuito con Louis Stacy, propietario y fundador del vivero Stacy’s Greenhouse de York, quien le dijo que lo llamase si alguna vez necesitaba trabajo.

Louis Stacy es muy bueno detectando talento y esta vez no se equivocó. A mediados de agosto, nueve años después de haber llegado a York, Coronado fue nombrada la mejor floricultora del país por la revista Greenhouse Grower y por BASF Turf & Ornamentals.

Coronado fue seleccionada entre 17 candidatos elegidos por sus colegas. El premio honra a floricultores innovadores, con dotes de líder y aplicados a la investigación.

El de Coronado es un ejemplo de perseverancia.

“Esto exige dedicación; hay que estar pendiente las 24 horas del día, los siete días de la semana”, manifestó la centroamericana. “Se requiere persistencia y el apoyo de la gente con la que trabajas. Sola no puedo hacer nada”.

Cuando se anunció el ganador, Coronado dijo que se sintió “pegada a la silla”.

Se las ingenió para llegar al escenario, pero se olvidó el discurso de aceptación en la mesa.

“Mi gran preocupación era que temía quedar mal con mis compañeros si no ganaba”, expresó entre sonrisas. “Pero gané”.

La pasión de Coronado por las flores comenzó de niña. Recuerda que regaba las violetas de su abuela y ayudaba a su padre con las rosas.

Uno de sus mejores recuerdos de infancia son las visitas que hacía con su padre a un negocio que vendía estampillas y monedas. Se pasaba horas decidiendo en qué gastar su semanalidad. Generalmente compraba estampillas con animales y flores coloridas. Coronado quería ser abogada, sin embargo, sabía que no quería trabajar encerrada tomó 63 clases en cuatro años y se recibió de agrónoma.