Hospitales son blanco de violencia

(AP) — Una estudiante de medicina es asesinada en un intento de robo al salir de un hospital. Un grupo abre fuego en otro hospital al enterarse de que la persona que buscaban había muerto. Los médicos que terminan sus turnos tarde pasan la noche en el hospital porque no se animan a salir a la calle.

El asesinato de una joven estudiante de medicina en la ciudad centro costera de Valencia y la balacera que se registró el día previo en el hospital capitalino Domingo Luciani causaron conmoción y pusieron sobre el tapete la ola de violencia que sacude al país.

“Esta ya es la gota que derramó el vaso”, dijo indignado el médico anestesiólogo Eduardo Morillo al expresar su pesar por el asesinato de la estudiante de medicina Elialberth Uzcátegui, de 24 años, quien pereció el 21 de agosto tras ser herida de bala por unos maleantes que intentaron asaltarla cuando salía de su guardia nocturna.

“Tienes que llegar acá (al hospital) a encerrarte, y salir en la mañana cuando haya más personas en la vía porque si estás solo te roban”, comentó Morillo, quien labora desde hace dos años en el hospital universitario Angel Larralde de Valencia donde fue asesinada Uzcátegui.

Ambos incidentes desencadenaron en la tercera semana de agosto protestas callejeras de varios centenares de personas en la capital y en Valencia, que es la tercera mayor ciudad del país.

“No queremos balas, queremos salvar vidas”, decía una pancarta que fue exhibida en medio de una protesta en un hospital del este de la capital.

En respuesta a los reclamos de los trabajadores de la salud las autoridades ampliaron recientemente la seguridad en algunos centros como el Domingo Luciani, uno de los hospitales más grandes del país, donde tras la balacera se instaló un puesto de vigilancia en la entrada del sanatorio, con media docena de funcionarios civiles y milicias que revisan los vehículos que ingresan y pasan por detectores de metales a los visitantes.

El vicepresidente Elías Jaua y la ministra de salud Eugenia Sader anunciaron a mediados del mes pasado en un encuentro con un grupo de médicos públicos que el gobierno daría custodia las 24 horas del día a todos los hospitales y que la vigilancia estaría a cargo de la policía o la Guardia Nacional, según indicó a la AP Carlos Marín, ex miembro de un comité de los galenos. La medida hasta el momento no se ha cumplido.

De acuerdo a cifras de la OVV entre 1998 y el 2010 la tasa de homicidios en Venezuela se más que duplicó y pasó de 19 a 57 homicidios por cada 100.000 habitantes.

Según estimaciones de la OVV este año se podría cerrar con una cifra récord de 19.000 homicidios lo que llevaría la tasa a 60 asesinatos por cada 100.000 habitantes.

International Crisis Group, una organización independiente de Bruselas enfocada en la prevención de conflictos, dice que la violencia “compromete seriamente la estabilidad de Venezuela a mediano y largo plazo”.

Agrega que el público no confía en las autoridades y que el gobierno de Chávez “parece incapaz, o no está dispuesto, a resguardar a los militares y las instituciones policiales de la influencia de los delincuentes y de la corrupción, a combatir la delincuencia y proteger a la población”.

Señala que bajo el gobierno de Chávez se centralizó el poder y de debilitó las instituciones policiales. “El resultado obvio ha sido corrupción, impunidad e ineficiencia”, expresó.

El presidente Hugo Chávez respondió a las críticas sobre la gestión de su gobierno en materia de seguridad acusando a la oposición de promover una campaña para llenar de “terror” y “odio” a la población, e insistió en que su gobierno está combatiendo la delincuencia.