Investigan posibles conexiones militantes.

Josh Meyer

Los Ángeles Times

WASHINGTON – El FBI y el ejército estaban investigando el domingo si el psiquiatra militar y sospechoso del tiroteo en Fort Hood, Texas estaba asociado con militantes en una mezquita en Virginia o el ciberespacio.

Un agente dijo que no hay una conexión inmediata o directa entre el sospechoso, Mayor Nidal Malik

Hasan, 39, y grupos terroristas o individuos. Se presume que Hasan disparo en un centro de preparación en Fort Hood, Texas el jueves pasado matando a 13 e hiriendo a 29. Se reporta que había estado deprimido sobre su próxima misión en Afganistán.

Pero las autoridades están buscando en la memoria de su computadora, cuentas de correo electrónico y sus visitas a paginas de la Internet “para ver que mas hay y saber que significa”, dijo el agente en condición de permanecer en el anonimato debido a la investigación sigue abierta. “Hay mucho trabajo por hacer”.

El agente dijo que investigadores estaban concentrándose en las asociaciones de Hasan con el centro Islámico Dar al Hirah en Falls Church, Va., al inicio del 2001, el mismo tiempo que un líder extremista y dos de los secuestradores del 11 de Septiembre se encontraban en este lugar.

Evidencia en su computadora muestran que Hasan visito sitios de radicales musulmanes en Internet con frecuencia, de acuerdo a varias fuentes que conocen sobre la investigación.

AP reportó que Hasan está mejorando en el hospital y ya es capaz de hablar el lunes, pero no se sabe si será interrogado por los investigadores.

Senado investigará agresión en Fort Hood

FORT HOOD, Texas, EE.UU. (AP) — El senador independiente Joe Lieberman dijo el domingo que comenzará una investigación sobre si el Ejército no se percató de las señales de que el hombre acusado de un tiroteo en Fort Hood se había apegado a una visión extremista del islam.

La exhortación de Lieberman para que se efectúe una investigación llegó un día después de que los alumnos que participaron en una maestría efectuada del 2007 al 2008 en una universidad militar dijeron que se habían quejado ante sus superiores sobre el mayor Nidal Malik Hasan y lo que consideraban eran sus puntos de vista antiestadounidenses, que incluían el haber dado una exposición que justificaba los atentados suicidas, y el decirle a sus condiscípulos que el derecho islámico era superior a la Constitución estadounidense.

“Si Hasan estaba mostrando señales, diciéndole a la gente que se había convertido en un extremista islámico, el Ejército de Estados Unidos tiene que tener tolerancia cero”, dijo Lieberman en declaraciones a la televisora Fox. “El tendría que haberse ido”.

Lieberman, presidente en el Senado del Comité de Seguridad Nacional y del Comité de Asuntos Gubernamentales, quiere que el Congreso determine si la balacera representa un ataque terrorista.

Por otro lado, el jefe de estado mayor del ejército, general George Casey, pidió a los comandantes el domingo que estén alertas ante posibles reacciones contra musulmanes en otras unidades militares.

En declaraciones a diversos programas de televisión, Casey dijo que enfocarse en las raíces islámicas de Hasan podría “acentuar la reacción” contra todos los musulmanes en las fuerzas armadas y sostuvo que la diversidad “nos hace fuertes”.

Casey se negó a responder preguntas sobre la investigación en curso, pero dijo que todas las pruebas hasta el momento indicaban que Hasan actuó por cuenta propia. El general inspeccionó Fort Hood el viernes junto con el secretario del Ejército, John McHugh.

En retrospectiva, los signos cada vez más claros del descontento de Hasan sobre las guerras de Estados Unidos en Irak y Afganistán parecen casi inconfundibles.

Pero incluso aquellos que pensaban que sus opiniones cada vez más estridentes afectaban un poco su capacidad para servir en el ejército, estaban lejos de imaginarse el ataque sangriento por el que se le acusa.

En los meses antes del tiroteo del jueves, en el que murieron 13 personas y 29 más resultaron heridas, Hasan solía sorprender a la gente al decir que la guerra contra el terrorismo era una “guerra contra el islam”, y como asesor psiquiátrico tenía problemas para aconsejar a los soldados musulmanes que tenían dudas sobre luchar en países islámicos.

“El sistema no está haciendo lo que debe”, dijo el doctor Val Finnell, que se quejó ante varios funcionarios en una universidad militar sobre lo que consideraba los parloteos “antiestadounidenses” de Hasan. “Al menos debieron confrontarlo sobre esas creencias, le debieron decir que parara y dejara de hacerlo, que se reformara o que se fuera”.

Finnell estudió con Hasan del 2007 al 2008 en la maestría en salud pública en la Universidad Militar de Ciencias de la Salud en Bethesda, Maryland, donde Hasan se quejaba constantemente sobre un supuesto sentimiento antimusulmán en el ejército y comentaba sobre sus puntos de vista políticos en clases donde esto no tenía nada que ver.

“Viéndolo en retrospectiva, no me sorprende que lo hiciera”, dijo Finell sobre los tiroteos. “Tengo dudas muy serias sobre sus prioridades y sus creencias”.

Hasan, que recibió disparos de la policía y fue puesto bajo custodia, continuaba en terapia intensiva, pero podía respirar por sí mismo la noche del sábado en el hospital militar en San Antonio. Las autoridades evitaron decir si había hecho declaraciones a los investigadores.

En tanto, el FBI anunció que probablemente investigue si Hasan asistió a la misma mezquita en Virginia que dos de los autores de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en una época en que un imán radical predicaba allí, dijo un funcionario de seguridad que pidió permanecer anónimo.

El imán Johari Abdul Malik, director de relaciones comunitarias del Centro Islámico Hijrah, confirmó el domingo que la familia de Hasan asistió a servicios religiosos en la mezquita, ubicada en Falls Church, Virginia. El templo es uno de los más grandes de la costa este de Estados Unidos y miles de fieles concurren cada semana.