Alejandro Dominguez
Especial para La Raza del Noroeste
La calaca estaba desesperada.
Tenía frió. No tenía ni chanclas!
Y buscando y buscando por una buena oferta .
Se encontró con Álvaro y David
Que le dieron una buena venta
Tan encantada y gustosa se quedo
Que decidió llevarse a los vendedores
al panteón. Ahora los dos en el
inframundo, siguen vendiendo para la Raza
Dándole publicidad al Diablo
De su restaurante de carne asada.
Después de leer La Raza,
La Muerte andaba enojada
Porque en su declaración,
La frase salió equivocada.
Por ese error tan terrible,
Cindy quedo marcada
Pobre reportera Arriola. ¡No fue salvada!
Y ahora como castigo,
sigue escribiendo hasta a la madrugada.
La Muerte confundió por su amiga
La Llorona con la columnista Alma,
¡Por ser igual de cotorra!
Ambas se fueron brazo en brazo
Chismorreando cual de los dos,
Vampiro o lobo era mejor novio
a largo plazo.
Norma no tenía tiempo para arreglar la foto
De la Muerte posando arriba de su moto.
No le quito las arrugas. No le arreglo el tono.
Porque la muerte es vanidosa.
Se llevo a Norma a su propia fosa.
Ahora Norma sigue diseñando,
Pero sufriendo de la Muerte, que es latosa.
¡Sounders! Sounders! Gritaba Jorge
En lo alto de la tribuna
Cuando viene la Muerte y lo baja con
Su mano delgada “Debe de ser imparcial.
Debe de ser neutral”
Dice la muerte al colombiano
Y el responde a la Parca:
“Hablemos claro, mi flaca
Yo de muerte no sé nada
Pero para apasionados del balón
Si cobro por lección
Seré millonario en el ¡panteón!”
