La investigación busca recortar desigualdades en el cuidado de infartos cerebrales

AP

Cuando a Edna Wooten le dio un infarto cerebral de algún modo pudo detener su coche. Entonces su hija no hizo caso de sus confusas protestas y la llevo inmediatamente al hospital – llego a tiempo para que le administraran una medicina que ayudaría disolver el coágulo de sangre que causo el infarto.

Wooten tuvo suerte: Muy pocas víctimas de infartos cerebrales pueden recibir el tratamiento que rompe el coágulo. Los pacientes sobre todo negros e hispanos tienen el riesgo más alto de sufrir un infarto y también pueden dudar en buscar ayuda inmediata.

Nuevas investigaciones apuntan a la frase “ el tiempo es el cerebro “ – entre más rápido se mueva usted, existirá mayor probabilidad de salvarse.

“ Básicamente asustamos tanto a la gente tanto sobre los infartos que puede llegar a motivar la negación, “ dice el Doctor Lewis Morganstern, experto en disparidades en infartos. “ En donde no hemos hecho un buen trabajo es en hacerle saber a la gente que existe un tratamiento eficaz y que ellos mismos tienen el control de su propio destino. “

Ese es el mensaje del educador en infartos Shauna St . Clair de la Universidad de Georgetown, el tomó un geriátrico en una vecindad predominantemente negra en la capital nacional la semana pasada, parte de un proyecto financiado por los Institutos Nacionales de Salud.

La mayoría de los infartos cerebrales son como si una tubería estuviera obstruida, explico St Clair : Si se rompe el coagulo la sangre puede reanudar la alimentación a las células cerebrales del otro lado, que fue lo que sucedió cuando Wooten de 61 años, fue tratado en un hospital cercano.

“ Podemos reparar las células cerebrales dañadas .Por eso es que queremos que usted busque ayuda y tratamiento de forma inmediata”, dijo St Clair al absorto grupo de personas “ Si permanecen dañados, entonces morirán. “

Aproximadamente 795,000 Americanos sufren infartos cerebrales cada año. Esta es la principal causa nacional de discapacidad y la No 3 en provocar la muerte. Los síntomas incluyen: entumecimiento repentino o debilidad en la cara, debilidad en brazos o piernas el cual es mas prominente en un lado del cuerpo; problemas de habla repentina, falta de comprensión de lo que se habla, problemas de la vista, problemas para caminar y dolor de cabeza sumamente intenso.

Mientras algunos infartos son causados por sangrando en el cerebro, la mayoría son infartos isquémicos en donde la medicina TPA ayuda a disolver el coágulo – esto siempre y cuando se administre en las primeras horas de haber tenido cualquier síntoma.

Aún 14 años después de que el medicamento TPA ingresara al mercado, en general sólo aproximadamente el 5 por ciento de los pacientes estadounidenses la consigue. Esto es en parte debido a problemas dentro del sistema de asistencia médica – pero también en parte porque sólo aproximadamente un tercio de las víctimas de infartos cerebrales va al hospital a tiempo para poder averiguar si son candidatos a utilizar este medicamento.

Todos debemos saber que se debe actuar rápidamente en caso de experimentar o ver que alguien está teniendo los síntomas de un infarto cerebral. La nueva investigación habla del porque los Afroamericanos tienen infartos dos veces más que los blancos y tienen mayor probabilidad de morir. El riesgo para los hispanos ha aumentado también. Y lo peor es que ambos tienden a sufrir infartos más jóvenes que los blancos.

“ No, usted no puede esperar a que los síntomas desaparezcan, “ dice el Doctor Chelsea Kidwell, neurólogo de Georgetown que encabeza el proyecto. “ No, usted no debería llamar a su pariente o a su amigo… Usted tiene que llamar al 911. “