Jorge Ramos
Columnista
María Corina Machado no le teme a Hugo Chávez.
Muchos de los opositores políticos de Chávez han dejado Venezuela, han sido inhabilitados o no se han atrevido a enfrentarse directamente a él o a retarlo en público.
Pero María Corina, como es conocida popularmente en Venezuela, es distinta.
Desde septiembre de 2010, cuando fue elegida a la Asamblea Nacional por una abrumadora mayoría de votos, María Corina ha desafiado una y otra vez al régimen autoritario de Chávez, que ha conservado el poder desde 1999. Y al hacerlo, se ha convertido rápidamente en una de las líderes opositoras más influyentes, insistiendo en que ha llegado la hora de una nueva era de apertura y democracia real en Venezuela.
Durante un apasionado discurso a finales de febrero en la Asamblea, ella alzó, desafiante, un letrero en el que se leía ”649’’.
“Ese es el número de días que le quedan a este gobierno”, dijo. “Señor Presidente, su tiempo ha terminado … nuestro tiempo acaba de empezar”.(Su discurso completo puede ser visto en YouTube en bit.ly/gOgKmU)8
En una entrevista reciente, pregunté a María Corina acerca de los esfuerzos en Venezuela para derrotar a Chávez, un político astuto que al parecer hará lo que sea – legal o no – para permanecer en la presidencia. ¿Se le puede ganar a Chávez por las buenas, con votos y no con balas?
“Absolutamente y el presidente lo sabe”, me dijo, segura. “Y por eso el miedo que está demostrando y las reacciones agresivas, de descalificación, de intimidación.”
Efectivamente, Chávez parece tener miedo. Frecuentemente ha atacado directamente a María Corina, retándola a postularse como candidata a la presidencia contra él en 2012. “Esa es una burguesita de fina estampa”, dijo el presidente venezolano en un discurso reciente, citando la letra de una canción popular. “Ahh, lánzate pues, burguesita de fina estampa para que tú veas lo que es la furia del pueblo.”
Y ella aceptó el reto. “Eso lo que demuestra es que el presidente perdió el contacto con los venezolanos”, me dijo. “A mí no me importa; me tiene absolutamente sin cuidado cómo me llame el presidente de la república. Me importa como me llamen mis conciudadanos. Me llaman María Corina – y lo hacen con afecto.”
Chávez y María Corina se saludaron una vez en la Asamblea. ¿Qué pasó? “El presidente Chávez me habló a mí, me dijo que conocía a mi madre. Le envió saludos a mi madre y yo le regresé saludos a la suya.” Vi el video del encuentro. Pura frialdad. Ninguno parpadeó.
María Corina es de las fundadoras del grupo Súmate, una organización de monitoreo electoral venezolana que en 2004 intentó, sin éxito, sacar a Chávez del poder con un referendo nacional revocatorio.
Dos años antes, los líderes de Súmate fueron acusados de traición a la patria y conspiración por apoyar el golpe de Estado contra Chávez y por haber recibido dinero de Estados Unidos.
María Corina niega haber apoyado el golpe, pero sí reconoce haber recibido ayuda del extranjero. “como lo hacen cientos de organizaciones en el mundo”, me explicó, “En Venezuela recibimos fondos del Congreso de Estados Unidos y de otros gobiernos. Ocurre con todas las organizaciones que defienden los derechos humanos.”
Las acusaciones judiciales en su contra están pendientes. Pero ella sigue adelante. “No aceptamos el atropello, la ofensa y cómo se ha sembrado la violencia y la confrontación de los ciudadanos en medio de la bonanza petrolera más grande de nuestra historia”, dijo.
En cuanto a los comicios presidenciales del año entrante en Venezuela, María Corina no es ingenua. Sabe que Chávez tendrá una enorme ventaja contra cualquier adversario.
“Oiganme bien: efectivamente el presidente Chávez tiene recursos financieros”, me dijo, señalando que el presidente también esencialmente controla los medios de comunicación en Venezuela, y que es muy probable que recurra a la intimidación tanto de votantes como de candidatos de oposición. Pero María Corina se niega a ser intimidada. “Las elecciones en Venezuela no serán libres y justas. Pero la fuerza del pueblo de Venezuela no la puede detener ni el presidente Chávez ni ningún otro autócrata que trate de poner a Venezuela de rodillas.”
Ella cree que el próximo presidente de Venezuela debe tener autoridad moral, capacidad ejecutiva para dirigir y ser un verdadero representante del pueblo, no de intereses especiales.
Esta madre de tres, que se rehusa a vivir en otro país, cree que el próximo presidente o presidenta de Venezuela debe tener autoridad moral, capacidad ejecutiva y no representar a ningún sector en particular.
Pero ¿será ella?
“Yo decidí dedicar mi vida a servir a mi país”, me comentó. Y cuando la presioné al preguntarle si ella se lanzaría por la presidencia me dijo que “es prematuro hablar en este momento de nombres.”
La oposición política a Chávez se ha caracterizado por sus divisiones y por su falta de un plan común de acción. Ya veremos si para diciembre del 2012 las cosas son distintas. Mientras tanto, se lance o no, María Corina es hoy en día la voz más clara, directa y valiente frente al chavismo. Ella es la mujer a la que más le teme Chávez.
María Corina sabe que su tarea – sacar a Chávez del poder- es cuesta arriba.
“La libertad se conquista todos los días. No se hereda.” Pero ya sabe por qué lo hace.
“Yo adoro mi país; Venezuela es un país extraordinario donde quiero vivir y donde quiero que crezcan los hijos de mis hijos”.
