La Revolución mexicana continuación

Consulado de México en Seattle

Los esfuerzos del entusiasta grupo, cuyo liderazgo ya perfilaba con nitidez el propio Madero, dieron como resultado que en abril de 1910 se celebrara en la Ciudad de México una solemne Convención Nacional, en la que se fundó el Partido Nacional Antirreeleccionista. Al concluir la Convención, ésta designó a Madero y a Francisco Vázquez Gómez como candidatos a la Presidencia y a la Vicepresidencia respectivamente, para las elecciones que se celebrarían en junio siguiente.

Madero había iniciado su campaña desde junio de 1909. Al comenzar su quinta gira en mayo de 1910, la actitud parcialmente permisiva que inicialmente había mantenido el régimen con relación a las actividades antirreeleccionistas ya había virado radicalmente: numerosos actos electorales del antirreeleccionismo fueron prohibidos o disueltos por la policía; además, los periódicos que apoyaban al movimiento fueron clausurados, la propaganda confiscada y aprehendidos los dirigentes del partido. Ya muy cerca de celebrarse las elecciones, Madero inició su sexta gira, que inició en San Luis Potosí, prosiguió por Saltillo y continuó en Monterrey. Precisamente en este último punto fue hecho prisionero por la policía y llevado a la penitenciaría del estado. Más tarde, fue trasladado a la cárcel de San Luis Potosí.

Durante su cautiverio se realizaron los comicios. Pocos días después, Madero fue puesto en libertad bajo caución con prohibición de abandonar la ciudad. Tan pronto como Porfirio Díaz y Ramón Corral fueron declarados triunfadores en las elecciones, Madero aceptó los planes de fuga preparados por su hermano Gustavo y el jefe del maderismo en San Luis Potosí, Rafael Cepeda; y se fugó de esa ciudad la noche del 5 de octubre para establecerse en San Antonio, Texas.

Ahí, en San Antonio, Madero se reunió con algunos de sus más firmes partidarios y redactó un plan insurreccional que, “por consideraciones de alta conveniencia, de dignidad y neutralidad”, fue fechado el último día que Madero estuvo en San Luis Potosí: el 5 de octubre, y datado en esa ciudad. Proclamado como presidente de la Junta Revolucionaria encargada de dirigir la revolución, Madero publicó el documento.

En el Plan de San Luis, Madero exponía los argumentos necesarios para justificar elel inevitable movimiento armado, seguido de una relación de los acontecimientos políticos provocados por la actitud dictatorial de Porfirio Díaz. Declaraba que después de revisar todas las actividades de su partido, de agotar todos los recursos legales para declarar nulas las elecciones, y dispuesto a no permitir que dicha situación continuara, se asumía como presidente provisional hasta que se celebraran nuevas elecciones, proclamando el principio de “no reelección”. Además, se comprometía a respetar todas las obligaciones de gobierno contraídas antes de la revolución, a convocar elecciones tan pronto las condiciones fueran adecuadas, y a ser escrupuloso con los fondos públicos empleados. Al triunfo de la revolución, las leyes y decretos promulgados durante el régimen de Díaz serían revisados, y revocados los que estuvieran en conflicto con los principios del movimiento.