Las cifras demuestran que los hispanos estamos llegando a la universidad más que otros años. De acuerdo al Centro de Estudios Pew, el número de jóvenes hispanos entre las edades de 18 a 24 años, inscritos en la universidad excedió los 2 millones de alumnos. Esos números son buenas noticias. Pero aun continúan existiendo aquellos que por una razón u otra no llegan a la universidad.
La historia de página principal relata la experiencia de una joven local, que creció en el área de South Park en Seattle. El programa College Bound, ofrecido por el estado para jóvenes de escasos recursos, le esta ayudando a llegar a su meta.
College Bound ha sido una magnifica iniciativa del gobierno estatal. Los padres y los jóvenes no tienen que pensar que sus sueños no los llegaran a cumplir por falta de dinero; el estado promete ayudarlos a ir a la universidad.
Las cosas gratis en la vida, no existen, y esta es una de ellas. El inscribirse en el programa requiere un compromiso del joven y de los padres.
Marina Espinoza, autoridad regional del programa College Bound, dijo que el joven, inscrito en el séptimo u octavo grado, debe mantener un promedio mínimo del 2.0. Pero este promedio no significa que ingresará a la universidad; ya que las universidades tienen sus propios estándares.
Como padres tenemos la responsabilidad de mantener a nuestros hijos responsables de su éxito académico. La joven de la historia dijo como su madre le recordaba a ella el sacrificio que hizo al llegar a este país; nosotros tenemos que hacer lo mismo con nuestros hijos. Después de todo la razón por la cual la mayoría emigramos es para que nuestros hijos tengan un futuro brillante, mejor del que hubiesen podido tener en nuestro país de origen.
Aprovechemos estos servicios que nos ofrecen. Tenemos la oportunidad de ver a nuestro hijos llegar lejos, incluso mucho más lejos que nosotros.
