Las enfermedades que acosan a los hispanos del Noroeste

Cindy Arriola

La Raza del Noroeste

El mes de abril es el mes nacional de la salud entre las poblaciones minoritarias. El doctor David Jiménez, nos habla sobre los problemas de salud que afectan a los hispanos que vivimos en el noroeste, y nos da algunos consejos para mantenernos sanos.

¿Estoy deficiente de vitamina D por falta del sol?

Es muy importante, a diferencia de las demás vitaminas, el organismo necesita de la exposición al sol para poder producir la vitamina D. Especialmente en esta zona de Washington, donde la mayoría del día esta oscuro, nuestro niños no están en la calle jugando como en nuestro países. Entonces hay poca exposición a la luz solar, entonces incrementa el riesgo de deficiencia.

¿Para que es la vitamina D?

La vitamina D juega un papel importante en el metabolismo del calcio a nivel intestinal y prevenir la eliminación del calcio a través de los riñones. De esta manera los niveles del calcio se mantienen altos en el organismo para mantener nuestros huesos fuertes, nuestros dientes fuertes, ese es el papel principal de la vitamina D. Mantener un nivel óptimo de calcio en nuestro organismo.

¿Qué pasa con nuestro organismo si no tenemos suficientes niveles de vitamina D?

La consecuencia va a ser deficiencia en niveles de calcio, lo que afectará la formación del tejido óseo, o de huesos. Va a intervenir en el crecimiento de los niños. Especialmente los niños, que están en proceso de crecimiento.

Los huesos crecen de dos maneras, en grosor y en longitud. Entonces si el calcio o vitamina D es deficiente, entonces los huesos se van a ver inhibidos en su crecimiento. No solamente en la consistencia sino en la longitud. Eso se llama raquitismo. Cuando hay una deficiencia crónica. Esto lo lleva a una mal formación de huesos.

¿Los niños cuanta vitamina D necesitan?

Unas 200 unidades internacionales. Esto lo pueden obtener en un vaso de 8 onzas de leche.

¿Dónde puedo conseguir la vitamina D?

Nosotros recomendamos que se tome leche, que venga fortificada con vitamina D. Muchos de los productos lácteos vienen con vitamina D, cuando compren asegúrense que tenga vitamina D. Como el queso, crema, yogurt. Y no olvide de exponerse al sol, en especial ahora que se acerca la primavera y el verano. Pero deben tener cuidado con el exceso porque trae problemas como el cáncer de la piel. Hay que balancearlo. Yo diría un par de horas afuera, jugando con nuestros niños será bueno para mantener los niveles de vitamina D saludables. Un suplemento de vitamina D diaria con 400 unidades internacionales es lo que se recomienda. Y es suficiente para mantener niveles de vitamina D adecuados.

¿La leche desgrasada (low-fat ó non-fat) viene fortificada con vitamina D?

Por supuesto. Y esa es una muy buena leche. Lo único que han hecho es quitarle la grasa, pero los otros componentes, minerales y proteína, son exactamente iguales como una leche completa o no desgrasada. Lo único que han hecho es quitar la grasa. La vitamina D, la vitamina A, la proteína, y todos los nutrientes que la leche tiene.

Lo mismo pasa con el yogurt y la crema.

¿Mucha vitamina D,

se puede volver toxica en

nuestro cuerpo?

Si. Eso se llama hipervitaminosis. Es el exceso de vitamina. Sin embargo es extremadamente raro, casi imposible que una persona llegue a ese extremo. Al menos que por error halla tomado un exceso de vitamina D.

Estamos más propensos a la diabetes que la raza blanca.

El 80-85 por ciento de nosotros los hispanos, tenemos estos riesgos por nuestro mal estilo de vida. Y cuando yo digo mal estilo de vida, me refiero a una vida completamente sedentaria, a una alimentación completamente equivocada, con exceso de carbohidratos, con exceso de grasa. Y otros malos hábitos como fumar y tomar.

Si nosotros cambiáramos nuestro estilo de vida, a un estilo de vida más activo, hacer ejercicio, comer más saludable, dejar de fumar, dejar de beber, no se imagina el tremendo beneficio que tendría la comunidad.

Muchas enfermedades como diabetes, obesidad, ataques del corazón, derrames cerebrales, todo eso se disminuiría significativamente.

¿Cómo reducimos las probabilidades de adquirir enfermedades como la diabetes si es hereditaria?

Te dije que el 80-85 por ciento de esas enfermedades se pueden prevenir, con solo cambiar nuestro estilo de vida. El otro componente 10 y 15 por ciento es algo que tu no puedes cambiar, los genes. Por ejemplo, mi mamá y mi papá tienen diabetes, yo heredo esos genes. No hay manera de cómo cambiarlo, yo nací así, no lo puedo cambiar. Pero si yo me engordo, yo fumo, yo no hago actividad física, yo como mal, entonces mi riesgo lo estoy triplicando, cuadruplicando, al agregar más factores de riesgo a los que yo ya tengo.

El componente genético es un factor no modificable, no lo podemos modificar.

Pero nuestro estilo de vida si es el factor modificable, eso lo puedo modificar, lo puedo cambiar. Si tu modificas tu estilo de vida, antes de que aparezca la enfermedad, pueden pasar dos cosas:

1.Prolongar el tiempo en que la enfermedad se va a presentar ó desarrollar. Por ejemplo en lugar que te diagnostiquen la enfermedad a los 30 o 40 años, tu la puedes prolongar a los 50 o 60. Esto es una posibilidad.

2.También es muy probable que nunca te va a dar diabetes. La eliminaste por completo.

Fíjense del tremendo beneficio de cambiar el estilo de vida.

¿Cuál es la enfermedad que más se presenta entre los niños hispanos?

Hemos visto un incremento alarmante en niños con diabetes tipo 2. Generalmente ha habido una clásica división entre diabetes tipo 1 y diabetes tipo 2. La diabetes tipo 1 se ve en el adolescente. Diabetes tipo 2 es del adulto, a partir de los 40-45 años de edad. Sin embargo, durante los últimos 15 a 10 años, hemos visto a niños y adolescentes siendo diagnosticados con diabetes tipo 2. La diabetes tipo 2 ya no es exclusiva de los adultos.

Nos hemos dado cuenta que hay una estrecha relación entre la obesidad infantil y la diabetes.

Si mi niño esta obeso, si mi niño tiene exceso de peso, es por lo que el papá y la mamá le están poniendo en la mesa. Los padres están poniendo comida chatarra. Que al niño no le haga falta en la mesa la fruta y la verdura y el pan integral. Y que los padres no compren jugos. Deben asegurarse que sus hijos tomen suficiente agua. No sodas, no jugos, es demasiada azúcar.

¿Y el jugo de naranja o de manzana es malo?

Por favor mamá y papá no compren jugos. En vez de tomar un jugo de naranja, un jugo de manzana, cómanse la fruta. Sale más barato y es más saludable. No tomen el jugo. De igual manera la soda.

Para quemar 140 calorías de una soda, yo me demoro en una ‘eliptica’ 10 minutos a una resistencia de 10.

Unas 2.5 horas a la semana de ejercicio le puede ayudar a controlar la diabetes o a prevenirla. Lo mismo para la presión alta. Y nos vamos a olvidar de tantos problemas de salud.

¿Las enfermedades de salud mental como la depresión son comunes entre los hispanos de nuestra región?

Yo diría que es pan de cada día, es lo que nosotros vemos en la clínica. Es inmensamente alarmante el número de pacientes con problemas mentales. Especialmente depresión y ansiedad. Muchas personas de nuestra población latina están pasando por esta enfermedad por muchos factores como: inmigración, economía, problemas laborales y muchos de ellos tienen a sus familias en sus países. Cuando una persona se deprime va a tener consecuencias negativas en su salud. La falta de motivación, conlleva a un nivel de energía bajo.

La depresión es una enfermedad igual a la presión alta o la diabetes. La depresión te puede matar como el ataque al corazón.

Es importante decirle al médico de cabecera si te sientes deprimido. Es una enfermedad que puede matar si no la tratan. Se debe de tratar con la misma seriedad como cualquier otra enfermedad.

¿Cómo nos cuidamos de las alergias?

Tema muy complicado en esta zona donde todo es verde, hay muchos árboles, y todos queremos salir. Algo que les puede ayudar es un protector como una mascara o los antihistamínicos que venden en las tiendas. Si estos no les sirven, pueden ir con su médico. Otra cosa es no ir a lugares abiertos o no permanecer mucho tiempo fuera.