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Las vacunas: un descubrimiento que transformó nuestra salud

La llegada de las vacunas contra el COVID-19 en el mes de diciembre de 2020 cambió la trayectoria del virus en Washington, y muchas personas se vacunaron para protegerse a sí mismas y a sus comunidades. En este momento, aproximadamente el 75% (solo en inglés) de las personas mayores de 12 años en Washington están completamente vacunadas contra el COVID-19. A medida que más personas se vacunan, nos acercamos a dejar atrás la pandemia.

Durante más de 200 años, las vacunas nos han ayudado a mantenernos a salvo de enfermedades. De hecho, las vacunas han salvado millones de vidas contra enfermedades prevenibles durante cientos de años, reduciendo la carga de enfermedades como el tétano y el sarampión entre un 92% a un 100% (solo en inglés).

Exploremos la historia de cómo las vacunas ayudaron a detener la propagación de enfermedades graves en nuestro estado de Washington.

Edward Jenner y la viruela en el estado de Washington

La viruela fue una enfermedad mortal de rápida propagación que causaba que los pacientes tuvieran dolorosas ampollas en la piel. Antes de que existiera una vacuna contra esta enfermedad, hasta el 60% de las personas infectadas con viruela morían (solo en inglés). Sin embargo, los médicos de países como Turquía pudieron prevenir la viruela y pudieron reducir las enfermedades graves mucho antes de que se desarrollara una vacuna, tratando a personas sanas con pequeñas cantidades del virus extraídas de personas enfermas.

En el año de 1796, la viruela vacuna, o viruela de vaca (solo en inglés), era una infección de la piel de la misma familia viral que la viruela, y causaba una versión más leve de la enfermedad en las manos de las personas que ordeñaban vacas. Ampliando en investigaciones anteriores, el científico británico Dr. Edward Jenner descubrió que inyectar materia de una úlcera de viruela bovina en sus pacientes ayudó a protegerlos de la viruela. Así nació la primera vacuna en el mundo. Aún así, tomó tiempo para que esta vacuna fuera aceptada por todos.

Para el año 1913, información errónea y consejos médicos falsos (solo en inglés) de la vacuna contra la viruela se extendió por todo el noroeste del Pacífico. Esto influyó a que la gente rechazara la vacuna en el momento de más contagio de una de las primeras pandemias registradas en Washington. En 1919, la viruela aumentó de 390 a 4,369 casos reportados en Washington (solo en inglés).

En respuesta a esto, los funcionarios de salud locales exigieron una prueba de vacunación en las escuelas y en lugares públicos. A medida que aumentó la vacunación, la viruela se volvió menos común en los Estados Unidos. En todo el mundo, la enfermedad fue declarada erradicada o eliminada en 1980. Si usted es menor de 41 años, ha vivido en un mundo sin viruela, gracias a las vacunas.

Aprendizajes de la pandemia de la gripe del año 1918

Durante la Primera Guerra Mundial, la pandemia de la gripe del año 1918 (solo en inglés) llegó a Seattle. Los funcionarios públicos en Seattle y el condado de King cerraron lugares de reunión pública como iglesias y escuelas. Solo se permitían reuniones al aire libre, y también exigieron que todas las personas usaran mascarillas (solo en inglés) en el transporte público como el tranvía de Seattle. A medida que el virus se propagó, finalmente 1,513 habitantes de Seattle y 6,571 personas en Washington fallecieron a causa de esta enfermedad. A diferencia de los brotes de gripe actuales, antes no existía una vacuna para proteger a las personas de una enfermedad grave como la gripe.

Gracias al apoyo del Ejército de los Estados Unidos, El Dr. Thomas Francis Jr. y el Dr. Jonas Salk desarrollaron la primera vacuna inactivada contra la influenza (solo en inglés) en el año 1942. Las investigaciones realizadas en la década de 1940 también llevaron a la práctica actual de ajustar regularmente las vacunas contra la influenza para combatir las mutaciones de este virus. En 2009, el virus de la influenza H1N1 (solo en inglés) se convirtió en la primera gran pandemia del siglo XXI. Hubo 1,667 casos de gripe grave (solo en inglés) en Washington, pero debido a la vacunación generalizada, solo 98 de estos casos (solo en inglés) resultaron mortales.

Polio en la universidad de Washington State University

La polio, también conocida como parálisis infantil, es una enfermedad que causa discapacidad y que es potencialmente mortal. Se transmite de persona a persona e infecta la médula espinal.

En 1928, un estudiante de la Universidad de Washington State University (WSU) llamado John Chaplin, murió de polio (solo en inglés). En respuesta, la universidad WSU puso en cuarentena a todo su campus, solicitando que los estudiantes evitaran (solo en inglés) “visitas de noche, espectáculos de imágenes, iglesia o escuela dominical”, y recomendó “solo hacer ejercicio al aire libre”. Estas precauciones en WSU ayudaron a detener la propagación de la polio, similar a la orden COVID-19 de Washington de quedarse en casa.

Los brotes de poliomielitis continuaron en todo Washington hasta que el Dr. Jonas Salk desarrolló la vacuna contra la poliomielitis (solo en inglés) en 1953 y el Dr. Albert Sabin inventó la vacuna oral contra el virus de la poliomielitis (solo en inglés) en 1957. Con una vacuna, la polio en Estados Unidos disminuyó de 13,9 casos por 100.000 personas a 0,8 casos por 100.000 personas entre los años 1954 y 1961 (solo en inglés). Desde 1979, no se han originado nuevos casos de poliomielitis en este país.

Brotes de sarampión en el año 2019

El sarampión es una enfermedad muy contagiosa con síntomas que van desde leves a potencialmente mortales. En 2019, hubo dos brotes de sarampión en Washington, con un total de 87 casos. La única forma de prevenirlo es recibiendo la vacuna MMR, que protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola (solo en inglés). Gracias a esta vacuna, ahora casi nunca se ve un caso de rubéola en Washington.

Antes de que estuviera disponible una vacuna contra el sarampión en el año 1963, cuatro millones de personas se infectaban con el sarampión cada año, lo que provocaba más de 500 muertes al año. En los recientes brotes de sarampión en Washington, la mayoría de los casos se dieron entre personas que no estaban vacunadas contra la enfermedad.

Las lecciones del pasado

La vacunación ha protegido a las personas en los Estados Unidos durante más de 200 años. Muchas enfermedades ahora se han eliminado o son mucho menos comunes, gracias a las vacunas. Ahora, es nuestra tarea aprender las lecciones de nuestra historia.

Abordar la desinformación en nuestras comunidades es importante para poner fin a la pandemia del COVID-19 para siempre. La desinformación basada en el miedo puede haber contribuido en algunas de las más de 9,000 muertes por COVID-19 en Washington (solo en inglés). No siempre podemos evitar la información de las redes sociales, pero si podemos investigar las fuentes que los amigos y familiares publican en línea. Analizando más de cerca los recursos médicos confiables, usted puede ayudar a detener la propagación del COVID-19, y la desinformación al mismo tiempo.

Mas Información

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La vacuna para el COVID-19 ya está disponible para todas las personas de 5 años en adelante. Para obtener más información sobre la vacuna, visite VacunaDeCovidWA.org y utilice el localizador de vacunas para encontrar una cita. La vacuna para el COVID-19 se le proporciona sin costo alguno.

Notifica WA, una aplicación para su teléfono, puede alertarle si ha estado cerca de otro usuario que dio positivo a la prueba de COVID-19. Agregue Notifica WA a su teléfono hoy: WANotify.org

Las respuestas a sus preguntas o inquietudes sobre el COVID-19 en el estado de Washington se pueden encontrar en nuestro sitio web. También puede comunicarse con el centro de llamadas del Departamento de Salud al 1–800–525–0127 y presione el número 7 de 6:00 a.m. a 10:00 p.m. los lunes, y de 6:00 a.m. a 6:00 p.m. de martes a domingo y días festivos estatales. Se ofrece asistencia en español y en otros idiomas.

Una comunicación del Departamento del Salud del estado de Washington