EFREN RODRIGO HERRERA,
Associated Press
México suspende la subasta de dólares. Brasil se afana por frenar la devaluación del real.
En toda América Latina las autoridades económicas ya están tomando medidas para hacer frente a lo que se considera un inminente viraje de la Reserva Federal estadounidense, que repercutirá en todo el mundo.
Los expertos especulan que cuando se reúna nuevamente el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés), el mes que viene, el presidente de la Reserva Federal (FED), Ben Bernanke, concretará el calendario de reducción de la compra de deuda que anunció el pasado 19 de junio y que actualmente sigue en niveles de 85.000 millones de dólares mensuales.
La principal señal que hace pensar en un cambio en la política del FOMC es el hecho de que la actividad económica en Estados Unidos creció 1,7% en el segundo trimestre de este año, frente al 1,1% del primer trimestre, según cifras preliminares de la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio.
El otro elemento que lleva a pensar en un pronto viraje en el timón monetario de la FED es el hecho de que el gasto de los consumidores, que representa más de dos tercios del Producto Interno Bruto (PIB), aumentó 1,8% en el segundo trimestre.
Esa variable es muy importante para la economía porque incide en los precios, es decir en el nivel de inflación. Cuando suben los gastos del consumidor, los precios también tienden al alza.
La expectativa formulada durante las recientes sesiones del FOMC es que la FED “frenará la compra de deuda cuando la inflación alcance niveles del 2% anual”. En julio ese indicador se ubicó en 1,8%.
Dadas las circunstancias del mercado cambiario, y ante las expectativas de ingreso de divisas en el mercado mexicano, la Comisión de Cambios del Banco de México (BM) decidió la semana pasada “suspender las subastas diarias de venta de dólares”.
De esta manera el Banco se hace a un lado del mercado público para que sean las condiciones de la oferta y la demanda las que decidan la tasa de cambio sin injerencia, por ahora, de la autoridad cambiaria.
Además, la Junta de Gobierno del BM decidió en julio mantener sin cambio la tasa de interés interbancaria en el 4%, de manera que no haya presiones que lleven a aumentar la oferta de divisas y evitar así mayor apreciación del peso mexicano.
Mientras tanto, en lo corrido del año el peso chileno se ha devaluado 5,59%, según datos del Banco Central de Chile (BCC). La tasa de cambio pasó de 499,12 pesos chilenos por dólar estadounidense en junio 19 a 506,78 pesos el 12 de agosto, lo cual representa una devaluación nominal del 1,53%.
El BCC busca defender su proyección de inflación para 2013 que, debido a la presión cambiaria principalmente, se vio obligado a modificar en julio pasado de 2,4% a 2,5% anual.
