Ley de Arizona divide a la policía en EEUU

JONATHAN J. COOPER

PHOENIX (AP) — La estricta ley de Arizona para contrarrestar la inmigración ilegal ha producido divisiones en la policía de Estados Unidos, generando enfrentamientos entre agentes con sus superiores y suscitado temores de que frustre los esfuerzos por combatir la delincuencia en las comunidades hispanas.

Dos policías impugnaron la ley en un tribunal, mientras que sindicatos de agentes que cabildearon por la normativa la defienden de aquéllos que la critican dentro de la fuerza.

Ambas partes debaten cómo puede aplicarse una ley como la de Arizona sin que se incurra en actos de racismo, en los que se detiene a una persona por su aspecto físico, ni se provoque un distanciamiento con residentes en vecindarios hispanos, en los que la policía lleva años intentando forjar una relación de confianza con la comunidad.

“Antes de que la ley fuera decretada, los ciudadanos me saludaban a distancia con la mano”, dijo David Salgado, un policía en Phoenix desde hace 19 años que demandó a la ciudad y a la gobernadora Jan Brewer en un intento por obstruir la aplicación de la ley. “Ahora (los residentes hispanos) no quieren mirarme a los ojos”.

Sin embargo, los sindicatos de policía afirmaron que muchos de sus agremiados en Arizona están cansados de sentirse impotentes frente a personas a las que consideran indocumentadas. Esos agentes desean tener una herramienta legal para poder arrestarlas. Arizona registra el mayor movimiento y tráfico de indocumentados en Estados Unidos.

“El delito no lo determina el color de la piel, sino la conducta”, señaló Mark Spencer, presidente de la Asociación de Phoenix para la Aplicación de las Leyes, el sindicato que representa a los agentes de la capital de Arizona y que apoyó con firmeza la legislación contra la inmigración ilegal.

La ley estipula que cuando la policía interviene en algún asunto, verifique la condición migratoria de una persona si es que existe sospecha “razonable” de que se encuentra indocumentada en Estados Unidos.

Diversos jefes policiales y alguaciles de Arizona coinciden en señalar que serán inevitables las detenciones de personas simplemente por su aspecto racial, por mucho que se esfuercen los agentes por impedir que ello suceda.

La ley contra la inmigración ilegal siendo una distracción que afectará la lucha contra la delincuencia en ciudades y poblados, concidieron.

El lunes, jefes policiales de los estados de Maryland y Nevada condenaron la legislación, y afirmaron que podría consumir recursos vitales y destruir la delicada relación que existe con las comunidades de inmigrantes si es aplicada en sus propios estados. Existen al menos otros nueve estados que consideran aprobar una legislación similar.

El jefe de la policía del Montgomery County de Maryland, un suburbio de Washington, Thomas Manger, dijo que no tiene los recursos ni la voluntad de hacer cumplir las normas del servicio de inmigración por parte de gente que no le hace daño alguno a la comunidad.