(AP) — La Corte Suprema parece perturbada por una ley estadounidense de naturalización que trata a mujeres y hombres de forma diferente. Pero es improbable que el máximo tribunal ayude a un hombre nacido en México, que dice que él debería ser declarado estadounidense.
La corte escuchó el miércoles argumentos en un caso en torno a una ley de 70 años que es aplicable a personas nacidas fuera de Estados Unidos de parejas en las que uno de los padres es ciudadano estadounidense y el otro no.
Los niños de padres no casados que son ciudadanos enfrentan mayores problemas para conseguir la ciudadanía para ellos que aquellos cuyas madres son estadounidenses.
Rubén Flores-Villar, que nació en México pero fue criado por su padre en San Diego, está apelando una convicción criminal por violar las leyes de inmigración de estados Unidos. Las autoridades estadounidenses le han negado previamente su reclamo de ciudadanía.
