Brian Mendia
La Raza del Noroeste
Las historias acerca de los cementerios y otros lugares solitarios son muchas veces escalofriantes. Algunas personas han experimentado el sentimiento de temor al conocer que en estos lugares habitan seres desconocidos o que los espíritus de los cuerpos de quienes aquí descansan salen cuando el crepúsculo de la oscuridad llega y todo cobra un matiz tenebroso y de miedo.
En varias ciudades de la región se escuchan versiones acerca de lo que sucede en los cementerios, a continuación les compartimos algunas de ellas. En el parque Point Defiance de Tacoma, a finales de la década de 1980 una niña de 14 años llamada Jennifer Bach desapareció mientras montaba en bicicleta en el parque. Su cuerpo fue descubierto más tarde y su asesino nunca fue atrapado.
Posteriormente por las noches el sonido de una bicicleta y los gritos de una niña se pueden escuchar a una distancia de 5 millas a la redonda muy cerca al cementerio. Varios años más tarde un agente de la policía del parque admitió que había estado conduciendo su radiopatrulla después de que el parque estaba cerrado y escuchaba sonidos. Una mujer dijo que había observado a una niña de pie junto a la orilla de la carretera con una bicicleta de color claro, la mujer se detuvo con su novio y salió a preguntarle a la niña si se encontraba bien, ya que era tarde y el parque estaba cerrado. El novio gritó y saltó hacia atrás del vehículo y gritaba que se fuera y a medida que se iba la niña, en el resplandor de la luz del carro de color roja, vio a la niña desaparecer. El novio estaba temblando y dijo que la niña no tenía ojos, pero le sonreía. Otras personas han dicho que han visto a una pequeña sola por el lugar y cuando paran a mirar hacia atrás, ella se desvanece. Se ha dicho mucho acerca de una pareja de recién casados en el año 1920 en Seattle, quienes tomaban el tren luego de que el esposo recogiera a su mujer cuando ella llegaba de visitar a sus padres en la Isla de Vashon. Ella se transportaba en un pepequeño barco que viajaba a la isla, por una tarifa cómoda. Un día a medida que la pequeña lancha en la que viajaba se acercó a la zona del muelle, la lancha empezó a hundirse y muchas personas fueron arrojadas al mar. El marido observó como su esposa se agitaba en el agua con su traje pesado de la época y vió como ella se ahogaba sin él poder hacer nada. Abrumado por la pena, bajó unas escaleras, sacó una pistola pequeña de su bolsa y se disparó en la cabeza. Se dice que el fantasma del hombre persigue los barcos por las noches en busca de su esposa.
En el Hospital Mental de Puget Sound, en la ciudad de Tacoma, existía una enorme cantidad de personas con trastornos psicológicos y también existía un área para personas con problemas de drogas y alcohol en rehabilitación. En uno de los niveles de este complejo de ocho pisos, el cual ya no está en uso, sino la mitad de la instalación, se encuentra en la oscuridad y se utiliza como bodega de almacenamiento.
La mayoría del personal que trabajan cerca del lugar, no están dispuestos a contar los cuentos de las muchas personalidades fantasmales que residen allí. El más famoso es el de una anciana y su andador que puede ser visto y oído por las noches justo antes de que salga el sol, la persona de avanzada edad sube y baja por los pasillos del cuarto nivel. Y al caminar por las habitaciones del lugar se puede notar que no hay nada en el área pero nuevamente al cerrar la puerta se escuchan voces de una mujer, lo cual resulta místico para quienes llegan por las noches al edificio.
Las personas del servicio de limpieza han dejado de trabajar en un viejo hotel de Everett. Cuando se apagan las luces en el sótano del lugar, interesantes imágenes comienzan a mostrarse allí, eso es lo que se ha captado en la cámara de seguridad. En varias ocasiones se ha visto a un hombre vestido con traje oscuro de portero de color azul o gris que sube y baja las gradas. En otras ocasiones se escucha el sonido de alguien que ruidosamente enciende la lavadora o secadora, aunque mientras se observa a través de la cámara, es obvio que nadie está ahí y las máquinas no se mueven. Varios traqueteos y el sonido de las cosas que se caen ocurre cada noche. Se dice que en una ocasión, un incidente extraño sucedió, un hombre que trabajaba en el área de mantenimiento murió en el lugar y siempre regresaba a su trabajo a pesar de los cambios en el personal, los propietarios y empleados dicen escucharlo por las noches.
