MIKE BAKER
The Associated Press
El gobernador de Washington, Jay Inslee, aprobó un cambio en la ley del estado, el miércoles, el cual le exije a los vendedores de licor, que pongan controles más estrictos en las cajas registradoras de autoservicio.
Bajo la nueva ley, los supermercados requerirán que las cajas registradoras de autoservicio, congelen las transacciones que involucran la venta de alcohol, hasta que un empleado verifique que el comprador es mayor de 21 años. La medida pasó por unanimidad en la Casa de Representantes y en el Senado, ya que existe preocupación de que menores de edad pueden comprar licor sin ningún control.
Muchas tiendas ya tienen empleados o sistemas automatizados para monitorear la venta de alcohol en las registradoras de autoservicio.
Los cajeros de las tiendas estuvieron entre los simpatizantes de la ley, ya que no quieren ser responsabilizados porque los menores adquieran alcohol en sus estaciones, las cuales permiten que cada cliente pase sus artículos por la caja registradora y finalice su compra, sin asistencia de un empleado de la tienda.
Una versión original de la propuesta, patrocinada por el representante demócrata Sam Hunt, hubiese prohibido cualquier venta de bebidas alcohólicas utilizando esas maquinas.
Los vendedores recomendaron ese cambio para que la venta se haga bajo estricta supervisión.
El asunto tuvo más importancia durante el año pasado, en el estado, luego de que los votantes acordaran privatizar la venta de alcohol, dándole la oportunidad a los mercados para que vendan esta clase de productos.
