TEHERAN (AP) — Irán liberó el martes a 140 personas detenidas durante las manifestaciones postelectorales y el líder supremo iraní ordenó la clausura de una prisión donde se denunció la muerte de manifestantes.
La orden del líder supremo, ayatolá Alí Jamenei, fue una concesión a los temores expresados por el tratamiento de cientos de detenidos tras la disputada elección presidencial del 12 de junio.
La oposición denuncia desde hace semanas que muchos detenidos están encerrados en cárceles secretas, sin contacto con sus familias y se los tortura para extraerles confesiones.
Las autoridades parecían prestar mayor atención a las denuncias tras la muerte del hijo de un influyente líder conservador, aparentemente en la misma cárcel clausurada por Jamenei.
El líder opositor Mir Hossein Mousavi condenó la ola de arrestos y muertes y dijo que el pueblo iraní “nunca lo perdonará”.
El informe oficial más reciente sobre los presos, que data de hace varias semanas, dijo que eran unos 500, pero desde entonces hubo nuevas detenciones. La represión tuvo por objeto poner fin a las protestas que estallaron tras las elecciones del 12 de junio.
