TIM KORTE y MANUEL VALDES
Associated Press
Carlos Hernández empacó con su familia y se marchó de Arizona después de que ese estado aprobó su estricta ley de inmigración. El nuevo destino del indocumentado, a las afueras de Seattle, le ofrecía algo que Arizona se negó a darle: una licencia de automovilista.
Tres estados, Washington, Nuevo México y Utah, permiten que los indocumentados obtengan licencias, porque sus leyes no requieren al solicitante comprobar que es ciudadano o residente legal.
Un análisis de The Associated Press detectó que en esos estados ha aumentado el número de inmigrantes que solicitan documentos de identificación, una tendencia atribuida por los expertos a las medidas severas contra los indocumentados en Arizona y otros estados.
“Es duro ser indocumentado y no tener una identificación”, dijo Hernández, originario del estado central mexicano de Puebla. “Puedes usar tu identificación mexicana, pero la gente la mira y sospecha”.
Una licencia de automovilista expedida por Estados Unidos es también requisito para muchos empleos.
El debate sobre la inmigración ha arrojado luz sobre los programas de licencias, que según sus simpatizantes, resultan convenientes porque los conductores que no llevan permiso típicamente tampoco cuentan con un seguro. Los opositores insisten en que estas leyes atraen a los indocumentados y a los delincuentes.
“El estado de Washington y Nuevo México han sido imanes para los traficantes de documentación fraudulenta y los contrabandistas de indocumentados durante años”, dijo Brian Zimmer, presidente de la Coalición por una Licencia Segura de Automovilista, un organismo de Washington, D.C.
Las autoridades estatales en Nuevo México niegan esa aseveración.
El análisis de datos realizado por la AP en los tres estados reveló algunos números interesantes. El índice de licencias expedidas a inmigrantes durante las 10 semanas que siguieron a la aprobación de la ley en Arizona reflejó un incremento de 60% respecto del promedio del año anterior.
En comparación, el índice de licencias emitidas a personas que no eran inmigrantes durante el mismo periodo aumentó sólo en forma moderada.
Entre otros hallazgos figuran los siguientes:
—Nuevo México expidió 10.257 licencias a inmigrantes durante los primeros seis meses del 2010, en comparación con 13.481 para todo el 2009. El número se ha intensificado desde abril, cuando la vecina Arizona aprobó la ley. Las cifras incluyen tanto a indocumentados como a residentes legales nacidos en el extranjero.
—Además, Nuevo México expidió unas 417 licencias semanales a inmigrantes desde el día posterior a la aprobación de la ley en Arizona hasta el 1 de julio. Se trata de un salto considerable respecto de las 323 semanales que entregó del 1 de enero al día anterior a la promulgación de la ley.
—Utah entregó 41.000 licencias a indocumentados en el 2010, hasta el 7 de junio, en comparación con 43.429 en todo el 2008.
—Washington expidió 3.200 licencias a gente no nacida en Estados Unidos hasta junio, superando las 5.992 tramitadas en todo el 2009.
Hernández dijo que él y su familia se mudaron a Washington por el miedo a la nueva ley de Arizona, la cual requiere que los agentes, cuando investiguen otro presunto delito, verifiquen el estatus migratorio de una persona. Un juez federal ha suspendido la aplicación de buena parte de la ley, al considerar que sería anticonstitucional.
Hernández cuenta que conoce a otros indocumentados que han contemplado la posibilidad de marcharse a Nuevo México por la facilidad de obtener una licencia. Pero él y otros pensaron que Washington sería una opción más segura.
“Sé que no está bien que la gente que viene aquí cruce la frontera, pero hay gente que viene aquí y quiere contribuir… quiere seguir las reglas”, dijo Hernández, de 31 años, quien tiene una hija de 2 años.
Algunos casos recientes de fraude en Nuevo México y Washington ilustran que varias personas tratan de aprovechar las reglas.
Un hombre de Illinois está acusado de llevar a dos inmigrantes polacos de Chicago a Albuquerque, el mes pasado, a fin de cobrarles 1.000 dólares por ayudarles a obtener licencias, de acuerdo con una querella penal.
Jaroslaw Kowalczyk publicó presuntamente un anuncio en un periódico polaco, donde destacaba: “No hace falta clave de seguridad social. Garantizado al 100%”.
En Washington, el FBI fue alertado de que personas de todo el país llegaban al estado para buscar licencias. Tres personas, incluido un empleado actual y uno anterior del Departamento de Licencias del estado, fueron detenidas en junio, en un caso relacionado con la venta de documentos de identidad a indocumentados.
“No creo que estemos pidiendo demasiado”, dijo el representante Tom Campbell, auspiciador de una iniciativa presentada el año pasado en Washington, la cual busca que sólo se expidan licencias a quien demuestre que es ciudadano. “Tenemos que tener control sobre quién se encuentra en nuestro estado”.
