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Envalentonados luego de ganar el control de la Cámara de Representantes y de obtener avances en el Senado tras las elecciones de la víspera, los líderes republicanos dijeron el miércoles que cumplirán sus promesas de campaña de reducir el tamaño del gobierno y revertir las reformas al sistema de salud del presidente Barack Obama.
“Cambiar la dirección, es lo que haremos”, dijo el representante John Boehner, virtual nuevo presidente de la cámara baja, al describir los comicios legislativas del martes como un mandato popular a fin de reducir el tamaño del gobierno federal.
El avance republicano hizo eco de las demandas incesantes de los activistas del movimiento conservador Tea Party, cuya energía y votos ayudaron a impulsar el mayor cambio de dirección política en la Cámara de Representantes en más de 70 años.
Obama llamó a Boehner y al líder de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell, para felicitarlos.
Boehner, que se apresta a reemplazar a Nancy Pelosi como presidente de la cámara baja, dijo que los resultados eran “un repudio a Washington, un repudio al gobierno grande y un repudio a los políticos que se niegan a escuchar al pueblo”.
Boehner afirmó además que el electorado le dio la autoridad para derogar la reforma de la salud del gobierno, la que calificó de “monstruosidad”.
La capital estadounidense despertó el miércoles —si es que acaso durmió— con un nuevo orden político.
Con su victoria, los republicanos marcan el comienzo de una nueva era de gobierno dividido y destronaron a la demócrata Pelosi, el principal objetivo de su campaña. La derogación de la ley de salud, que buscó extender el seguro de salud a casi todos los estadounidenses, ha sido un grito de guerra de los republicanos desde hace meses, pero Obama, con su poder de veto, y los demócratas —reteniendo apenas el control del Senado— seguirán interponiéndose en su objetivo.
Varios republicanos admitieron que su lucha contra la ley de salud no va a poder avanzar de la noche a la mañana una vez que tomen el poder.
El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, quien sobrevivió a una ofensiva del Tea Party en Nevada, dijo estar “listo para hacer algunos ajustes” en la ley de salud, pero que luchará contra su derogación.
Al evaluar los cambios en el equilibrio de poder, Reid dijo que quiere preservar la amplia reforma de salud de Obama y que aumenten los impuestos a los estadounidenses de más ingresos, pero agregó: “No soy obstinado”.
Republicanos ganan en 11 estados
(AP) — Los republicanos se apoderaron el martes de gobernaciones demócratas en por lo menos 11 estados, incluso algunos que serán clave en las elecciones presidenciales, y confiaban en algunas victorias más.
La misma ola que llevó a los republicanos al Congreso el martes dejó también su huella en las gobernaciones, especialmente en la zona industrial del país.
Los siguientes estados pasaron de tener gobernadores demócratas a gobernadores republicanos: Pensilvania, Ohio, Michigan, Wisconsin, Iowa, Maine, Tenesí, Kansas, Oklahoma, Nuevo México y Wyoming.
En Ohio, un estado considerado por ambos partidos como crucial en las elecciones presidenciales del 2012, el ex representante de la cámara baja John Kasich venció al gobernador Ted Strickland. La republicana Susana Martínez se convirtió en la gobernadora de Nuevo México. Es la primera gobernadora hispana de un estado y sustituirá al demócrata Bill Richardson.
Maine eligió a su primer gobernador republicano en veinte años. Los republicanos conservaron la gobernación de la Florida, donde el demócrata Alex Sink reconoció la victoria del republicano Rick Scott.
