Mala economía hunde más a las familias locales

(AP)

Kim Nieves tiene metas modestas para realizarle mejoras a su apartamento de Issaquah. Ella sueña con poder sentarse a la mesa con su hijo de 13 años y compartir una cena con él, pero tener dinero extra para muebles, es algo difícil para una madre soltera.

Nieves, una traductora independiente y estudiante de Bellevue College, es muy buena para hacer presupuestos, dijo su hijo. Pero ella dijo que cada vez que guarda dinero, lo termina gastando en emergencias como reparaciones de su auto.

“Es extremadamente frustrante, pero logramos salir adelante con lo que tenemos”, dijo Nieves.

Los tiempos siempre han sido difíciles para madres solteras, pero un nuevo estudio realizado por la Universidad de Washington dice que los tiempos nunca han sido tan difíciles como ahora.

Mientras los salarios han bajado y el desempleo se ha duplicado durante la recesión, el costo de la vivienda, la comida, la salud y otras necesidades básicas han incrementado su valor, poniendo en dificultades económicas a las familias, dijo Diana Pearce, autora del reporte sobre estándares de auto suficiencia en el estado de Washington.

El condado este de King, donde vive Nieves, cerca de colegio y oportunidades de empleo, tiene el estándar más alto de auto suficiencia en el estado, requiriendo que una familia con un solo padre, un niño de preescolar y otro de edad escolar gane 65,690 dólares, según el estudio de Pearce. Este es un incremento del 14 por ciento con el cálculo de ingreso por familia realizado hace dos años.

Nieves dijo que ella no puede cubrir sus necesidades básicas sin ayuda adicional. Ella utiliza los bancos de comida y renta su apartamento al programa de viviendas accesibles del YWCA, el cual le permite pagar aproximadamente la mitad de renta promedio en el área para un departamento de dos recamaras. Necesidades adicionales como computadora y ayuda buscando trabajo de traductora llegan por parte de sus familiares y amigos.

La Manutención por parte del padre de Rubén es mínima e inconsistente, dijo Nieves.

Pearce dijo que el incremento por necesidades básicas no ha subido debido a la inflación. El precio de renta en los departamentos y casas ha aumentado porque la demanda por rentar viviendas ha subido, dijo ella.

“Esto no se debe a que las personas han tomado malas decisiones o no han sabido realizar un buen presupuestos”, dijo Pearce. Cuando los salarios bajan, y el costo de comida, la salud y la vivienda suben, las personas regulares se encuentran apretadas.

Pearce expresó preocupación por los programas del gobierno los cuales ayudan a que las familias sobrevivan—como las estampillas de comida y planes de salud básica—están disponibles solo para personas con muy pocos ingresos. Las personas de clase media, las cuales son golpeadas más fuertemente por el desempleo y gastos inesperados, no tienen a donde acudir, dijo ella.

Nieves dijo que hace cinco o seis años, ella estaba bien financieramente, pero ahora ella y Rubén apenas están pasando. Todos sus gastos desde gasolina hasta la renta han incrementado dramáticamente, y los trabajos de traductora son difíciles de conseguir. Y hace cinco años no tenía un hijo varón de seis pies de altura de 13 años.