Manifestantes en Wisconsin han tomado el capitolio

La ocupación del Capitolio de Wisconsin por manifestantes que se oponen a la propuesta de eliminar los derechos laborales de negociación colectiva continuó el domingo luego que la policía decidió no retirarlos por la fuerza.

La agencia estatal que se encarga del Capitolio había pedido a la multitud de manifestantes que han acampado dentro del edificio desde el 15 de febrero que se marcharan para las 4 de la tarde del domingo, indicándoles que era urgente limpiar el lugar.

Sin embargo, desde las horas previas a que venciera el plazo y aún después de que pasó, quedó claro que la mayoría de los manifestantes no estaban dispuestos a irse y la policía decidió no obligarlos a marcharse.

El domingo por la noche, el jefe de la policía del Capitolio de Wisconsin, Charles Tubbs, indico que ningún manifestante sería arrestado siempre y cuando continúen obedeciendo la ley.

“La gente aquí ha actuado legal y responsablemente. No hay razón para considerar su arresto”, dijo Tubbs.

El jefe policial indicó que los manifestantes que han ocupado los tres pisos del parlamento de Wisconsin tendrán que reubicarse en la planta baja. Además, agregó que cualquier persona que abandone el edificio no tendrá permiso para regresar sino hasta el lunes por la mañana, aunque la policía permitirá que funcionarios de los sindicatos traigan alimentos al edificio para los manifestantes durante la noche.

Los manifestantes estallaron en vítores alrededor de las 7:30 de la noche, luego que una de sus coordinadoras, Erika Wolf, tomó un micrófono y anunció que “tenemos noticias asombrosamente buenas: vamos a poder quedarnos aquí esta noche”.

“Si se quieren ir, está bien, porque las puertas estarán abiertas alrededor de las 8 de la mañana” del lunes, dijo Wolf, de 25 años, quien trabaja en el Consejo Unido de Estudiantes de la Universidad de Wisconsin.

Muchos dijeron que se quedarían y pernoctarían en el Capitolio.

“Fue una victoria para la paz, fue una victoria para la democracia”, dijo Kara Randall, de 46 años, una masajista terapéutica que ya ha pasado cinco noches allí.

Los manifestantes duermen en el interior de la sede del poder legislativo desde el pasado 15 de febrero y buscan eliminar una iniciativa de ley impulsada por el gobernador republicano Scott Walker.

La iniciativa le quitaría a los trabajadores sindicalizados del gobierno estatal su derecho a negociar colectivamente condiciones laborales e incrementos salariales. Dirigentes sindicales y legisladores demócratas afirman que la propuesta busca socavar a los sindicatos y debilitar la base de votantes del Partido Demócrata.

Por su parte, Walker insiste en que esta iniciativa es necesaria para que el estado pueda equilibrar su presupuesto.

Dice que la medida, respaldada por los republicanos, ayudaría a disminuir un déficit calculado en 3.600 millones de dólares en el presupuesto del 2011 al 2013, y que el librar a los gobiernos locales de tener que negociar colectivamente con sindicatos de empleados públicos les ofrecería la flexibilidad necesaria para afrontar próximos recortes presupuestales.

El vocero de Walker se negó a comentar el domingo en la noche sobre la decisión de la policía de mantener el Capitolio abierto a los manifestantes. En una entrevista previa por la televisión, el gobernador dijo que las fuertes protestas no han logrado doblegar su propósito de avanzar esta iniciativa legislativa.