César Martínez
Agencia Reforma
CIUDAD DE MÉXICO – De entre la ropa gris y negra de los burócratas que asistieron a la ceremonia por los 25 años de la creación de la Sedesol, sobresalían 24 indígenas mazahuas del Estado de México por sus ropas típicas color rojo.
Aunque fueron llevadas al evento que encabezó el Presidente en el patio del Museo de Antropología, las mujeres no coincidieron con el balance positivo que los funcionarios dieron en el combate a la pobreza.
“Dicen los funcionarios que se han mejorado los niveles de pobreza”, se le comenta a una de las mujeres.
“No es cierto, bueno, para mí no me han dado apoyo ni nada, reprochó. Los que tienen es a los que les dan más, y los que no tienen es a los que humillan”, respondió Ascensión Rodríguez, de 73 años.
¿Y por qué vino usted?, se le pregunta.
“Porque me invitó mi comadre, me fue a decir y yo siempre vengo a participar, ella me dice ‘vamos a tal parte’ y pues me voy con ella porque no tengo quién me grite en mi casa”.
Otra indígena mazahua, doña Catalina, de 72 años, contó que tampoco es beneficiaria de Sedesol pero fue al evento a invitación de su “comadre”.
