Misión cumplida

Reflexiones

La Raza del Noroeste

Hay momentos en la profesión de quienes trabajamos en este medio de comunicación, que dejan un sabor especial, un sabor a triunfo.

Y no son ellos, como se pueda creer, los momentos en que reciben premios reconocimientos, no son los momentos en que expertos o superiores nos dan palmadas en la espalda.

Son los momentos cuando se siente que se está cumpliendo con una misión que nos hemos propuesto.

La historia de nuestra primera plana esta semana puede llamarse con certeza una de “misiones cumplidas”.

La más importante de todas es, por supuesto, la que cumplió el personaje de nuestra nota, el profesor Ignacio Sánchez, porque tiene todos los elementos de lucha que definen al inmigrante hispano de nuestra región, y en general del país.

Su lucha de trabajador sin papeles, su condición de haber estudiado poco cuando dejó su tierra, y su batalla contra el inglés, no dejan de recordar los más tristes poemas y canciones que sobre estas luchas se escriben.

Pero Sánchez cumplió su misión, logró salir adelante, aprender inglés, completar su educación y ahora vive tranquilo y está estable en este país.

Misión cumplida para usted, maestro, recibe nuestra felicitación.

El caso de Ignacio Sánchez es un testimonio de la lucha que vence a las estadísticas, que como muestra nuestra nota, son tristes porque reflejan la dificultad general de nuestra población para educarse, pero historias como las de Ignacio muestran que es posible.

Por supuesto, de eso se trata su periódico “La Raza del Noroeste”, de informar y compartir historias que demuestran sin duda alguna que “Sí se puede”; en ese sentido sentimos que nosotros estamos cumpliendo la misión que nos corresponde.

Pero queda otra, la que da lustro a la personalidad del maestro que nos permitió entrevistarlo; son su palabras finales en la que declara su esperanza:

“Quiero que la gente se inspire por mi historia, para saber que todo se puede hacer”.

Misión cumplida, maestro Sánchez, su historia nos ha inspirado y estamos convencidos que muchos de nuestros lectores cerrarán su periódico hoy con más optimismo, pensado “sí, yo también lo puedo lograr”.