(AP) — “Para que los departamentos decidan (la construcción), queda suspendido el proyecto de carretera del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) y que sea el pueblo que decida especialmente los dos departamentos”, indicó el presidente Evo Morales desde La Paz en un mensaje.
El TIPNIS está en un área en que aún no se han definido los límites entre la región norteña de Beni y la central de Cochabamba.
Morales también expresó que no está de acuerdo con que la policía boliviana haya desbaratado por la fuerza una marcha de casi un millar de indígenas de la Amazonia que protestaban contra la construcción de la carretera.
“Lamentamos, repudiamos los excesos realizados ayer a la marcha, no comparto este exceso, un abuso hacia la marcha”, agregó.
Por ello, el mandatario boliviano convocó a “organizar una comisión de alto nivel” que incluirá a organismos internacionales, el Defensor del Pueblo, entre otros, para realizar una “profunda” investigación.
Hasta la tarde, del lunes, vecinos del pueblo amazónico de Rurrenabaque lograron frenar a la policía el lunes y liberar a centenares de indígenas detenidos cuando marchaban hacia La Paz para protestar por la construcción de una carretera en la selva.
La represión policial llevó a la ministra de Defensa Cecilia Chacón a renunciar al cargo en desacuerdo con la acción contra los indígenas.
Morales ha defendido la construcción de la carretera de 300 kilómetros y aseguró que se hará a pesar del rechazo. Los indígenas se oponen a que la ruta atraviese el corazón del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) para vincular los valles interandinos en el centro con la amazonia en el norte. La reserva es hogar de tres etnias y los nativos temen perder su hábitat si se construye la ruta. Sus líderes acusaron al mandatario de enarbolar un falso discurso de defensa de la Madre Tierra en foros internacionales.
El gobierno boliviano acusó a la embajada de Estados Unidos, a grupos ambientalistas, a los opositores y a disidentes de alentar la protesta.
El domingo Morales anunció que llamará a una consulta a las dos regiones involucradas, Cochabamba y Beni, para definir la suerte de la ruta, pero analistas opinaron que el resultado podría favorecerlo ya que en Cochabamba están los cocaleros que lidera el propio mandatario y quienes se han mostrado a favor de la ruta.
Los indígenas del TIPNIS también rechazan la carretera porque temen una expansión de los cocales.
La crisis causó una caída al 37% de la popularidad de Morales en septiembre, el segundo registro más bajo desde que asumió el gobierno en 2006. La renuncia de Chacón puso de manifiesto las discrepancias internas en el manejo del conflicto.
