Más de 30 muertos por lluvias en Michoacán

Agencia Reforma

A casi una semana de las fuertes lluvias y deslaves que azotaron al oriente de Michoacán, ayer se localizaron cuatro cadáveres más con el apoyo de los llamados “topos” del Distrito Federal, que recientemente estuvieron en Haití por el terremoto.

Hasta ayer la cuenta de decesos sumaba 37, incluyendo los cuatro cuerpos que faltaban por rescatar.

“Lo que estamos haciendo es buscar cadáveres, sacarlos lo más completos que se pueda y entregarlos a las autoridades para que ellos hagan el resto”, comentó Alejandro Méndez Catalán, uno de los expertos en búsqueda de cuerpos en zonas colapsadas.

El hallazgo de cuerpos se extiende por Angangueo, Ocampo y Zitácuaro, las tres localidades afectadas por el desgajamiento de cerros.

La cifra de muertos incluye a tres trabajadores de la Comisión Nacional del Agua, quienes se ahogaron la tarde del lunes cuando realizaban labores de apoyo en una presa cercana.

“Tres de los que estamos aquí estuvimos en Haití. Allá el clima era calor todo el día, el trabajo era en seco; había temperaturas arriba de 40 grados, no teníamos mucho para beber ni para comer.

“Aquí es fango, es un trabajo más pesado por el tipo de terreno, pero los cuerpos se conservan por el clima”, explicó Méndez Catalán.

Autoridades de Protección Civil informaron que la emergencia mayor se vive en Angangueo, porque el 80 por ciento del pueblo quedó destruido.

“Evaluar los daños nos va a llevar al menos 10 días; la mayor parte del pueblo fue destruido”, señaló Carlos Mandujano, director estatal de Protección Civil.

Mientras que en las calles el panorama es desolador.

El alud que bajó desde tres cerros distintos arrastró todo a su paso.

Según algunos sobrevivientes, la del miércoles y jueves pasado no fue una simple inundación. Fue, dicen, una avalancha de lodo alimentada por rocas, árboles completos, troncones, vehículos y hasta casas.

“De pronto todo comenzó a temblar y las casas empezaron a desaparecer; el agua se las llevó”, relata Jorge Vargas Domínguez, intendente escolar.

Varias calles fueron borradas del mapa y otras tantas quedaron bajo los escombros que alcanzan hasta dos metros de altura.

El Palacio Municipal, la Casa de la Cultura, diversas escuelas, oficinas y negocios, sufrieron daños estructurales severos.

De acuerdo con autoridades, el área afectada se extiende por cerca de 3 kilómetros lineales, donde todo es destrucción.

Incontables vehículos destruidos, casas demolidas y colonias prácticamente desaparecidas, forman parte del nuevo paisaje de esta localidad que buscaba ser declarada Pueblo Mágico ante la Secretaría de Turismo.

Mandujano detalló que alrededor de 2 mil personas, entre soldados y rescatistas, laboran en la zona para localizar cadáveres y rehabilitar calles.

Así, ayer rescataron los cadáveres de Luis Fernando Medina Díaz y Axel Vázquez Hernández, de 9 y 2 años, respectivamente.

Los “topos” ubicaron además los cuerpos sin vida de dos adultos y dos niños, pero aún no llegaban hasta ellos.

Mientras tanto, en el ejido El Asoleadero, de Ocampo, pobladores sacaron más cadáveres, el de una joven de 20 años y el de una niña de 5.