¿Muertos o Brujas?

Reflexiones

La Raza del Noroeste

Aunque ya es un poco tarde, la semana pasada (o esta semana dependiendo de cuando está leyendo esta columna) se celebró el Día de las Brujas y el Día de Muertos.

Y como siempre, se empieza a debatir cual de estas fechas debemos de celebrar.

Ambas tienen su carisma.

El Día de Muertos, por supuesto, es más nuestro. Es una celebración tradicional y donde recordamos a nuestros seres queridos.

Es una celebración hecha para nosotros y por nosotros.

Halloween no lo es.

Es una celebración “americana”. Es una celebración comercial para vender dulces y disfraces. Es una celebración que promueve el satanismo.

Es eso, si lo dejamos.

Como todas las cosas, se pueden ver de dos maneras.

Si, Halloween puede ser eso, pero la celebración empezó como una fecha para protegernos de los espíritus y celebrar la recaudación de la cosecha.

Halloween se celebraba desde hace mucho en lugares donde todavía no se practicaba el Cristianismo así que no había ninguna mención del diablo.

Eso es, sólo recientemente.

Halloween puede ser un día para pasar en familia con disfraces y pretender ser algo más.

Puede ser un día donde nos disfrazamos de algo que nos asusta para así quitarnos el miedo.

Y además es una buena manera de involucrarnos más en la cultura de este país.

Todos somos libres de festejar como queramos, aún si queremos festejarlo o no.

Pero tenemos la ventaja de poder celebrar ambas cosas. Podemos disfrazarnos de bruja un día y de la Catrina el siguiente.

El Día de los Muertos debe seguir siendo festejado. Es parte de nuestra identidad y seremos más pobres si no lo hacemos.

Pero no hay conflicto en celebrar a las dos.

Halloween puede ser utilizado como una excusa para hacer algo en familia.

Y para eso, cualquier excusa es buena.