Erin Johnson
UW News Lab.
Especial para La Raza del Noroeste
Auges resonantes, instrumentos de madera alta, con sonidos fluidos, se escucharon en el estudio de danza la semana pasada en la Universidad de Washington. La Dra. Monica Rojas y los artistas del proyecto DE CAJóN, ofrecieron una clase de ritmos y movimientos Afro-Peruanos, que destacan la historia detrás del arte.
Rojas, quien posee un doctorado en antropología sociocultural de UW, fundó DE CAJóN hace un año, y desde entonces ha viajado por todo el noroeste mostrando y enseñando este arte. Ella lo describe como un esfuerzo para celebrar y reconocer a la gente africana de Perú, quienes han sido una fuerza mayor en la formación del arte y cultura peruana.
“Educo por medio de mis interpretaciones,” dijo ella. “Cuando llegué (a Seattle) me sorprendí al saber que nadie sabia que había gente negra en Perú.”
En su taller, Rojas traza la historia de la música y el baile Afro-Peruano, y realza la importancia de utilizar esa historia cuando los estudiantes crean su trabajo artístico.
“Quiero que ellos sepan el significado de lo que hacen,” dijo ella.
Rojas usa el termino “glocal” para describir el proyecto, por su trabajo hace “eco a los esfuerzos” de la gente Afro-Peruano, en ganar reconocimiento como una cultura en Perú. Ella crea su arte para apoyar esos esfuerzos.
Los conquistadores españoles llevaron gente Africana a Perú en los años 1,500, para trabajar en la minas de oro y plata, explicó Rojas durante el taller. En toda la historia del Perú, se nota que la música y los movimientos llevan influencias africanas.
El instrumento principal, el cajón—por el cual se llama el proyecto—se uso primero por esclavos africanos en Perú, y a sido reconocido como instrumento oficial del país. Hoy día, a ganado popularidad mundial, y es usado de varias formas en la música Latina. De apariencia de caja, el origen del cajón no es clara, pero Rojas dijo que una de las teorías es que empezó como una caja de madera o gavetas que se tocaban como batería.
Consuelo Palmer-Bormann, estudiante de cuarto año en el programa de danza, participó del taller, el cual fue auspiciado por la Asociación de Estudiantes de Baile.
“Encuentro fascinante que la gente use lo que tiene para crear música,” dijo ella.
Rojas empezó el taller con una presentación histórica, la cual incluyó videos, antes de seguir con la porción de música y baile.
“Teniendo ese conocimiento ayuda a apreciar la cultura,” dijo Palmer-Borman. “Te hace sentir parte de ella.”
La clase atrajo alrededor de 30 personas, la mayoria miembros comunitarios junto con sus hijos. Mientras los adultos se sentaban sobre sus cajónes para aprender más ritmos, sus hijos tocaban sus mini-cajónes.
Rojas dijo que hay un poco de reconocimiento por las contribuciones de los Afro-Peruanos en Perú, los cuales forman el 10 por ciento de la población, Por medio de su trabajo en el proyecto DE CAJóN, y por educar a la gente de U.S. acerca de esta cultura y arte, Rojas se ve a ella misma como una extensión del activismo Peruano.
“Esta es mi forma de estar ahí,” dijo ella. -(ERIN JOHNSON es una estudiante del laboratorio de noticias en el Departamento de Comunicaciones de la Universidad de Washington.)

