:MEXICO (AP) — La Procuraduría General de la República (PGR) anunció el inicio de nuevas excavaciones en un ex cuartel militar del estado sureño de Guerrero, en busca de los posibles restos de un líder comunitario desaparecido en la década de 1970 durante el período denominado “guerra sucia”.
La PGR informó en un comunicado que las excavaciones comienzan el miércoles y se mantendrán durante 10 días, como parte del cumplimiento de una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) que en diciembre condenó a México por la desaparición de Rosendo Radilla, un líder comunitario desaparecido el 25 de agosto de 1974 en un retén militar.
Los trabajos se realizarán en el ex cuartel militar de la municipalidad de Atoyac de Alvarez, y serán seguidas por familiares y representantes de la víctima.
“El Estado mexicano, a través del gobierno federal, refrenda su compromiso de realizar las investigaciones y diligencias necesarias que permitan determinar el paradero de Rosendo Radilla Pacheco”, afirmó la PGR.
En 2008 ya se habían realizado excavaciones en el mismo ex cuartel militar, sin que se encontraron rastros de ningún cuerpo.
La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, la organización no gubernamental que ha representado a los familiares de Radilla ante el sistema interamericano, anunció el domingo que acompañará las excavaciones, aunque se mostró escéptica de los resultados.
En 2008 ya se habían realizado excavaciones en el mismo ex cuartel militar, sin que se encontraron rastros de ningún cuerpo.
La CorteIDH condenó en diciembre de 2009 a México por la violación de los derechos de Radilla, en la conclusión del primer juicio contra el país por un caso ocurrido durante la llamada “guerra sucia”, que en las décadas de 1970 y 1980 llegó a las autoridades a lanzar una represión contra miembros de grupos insurgentes y sus simpatizantes.
En la sentencia, el tribunal ordenó a México reanudar la búsqueda de Radilla, cuyo caso es considerado por la Comisión mexicana como paradigmático de la represión oficial.
Fue un líder social en Atoyac de Alvarez y simpatizante de los movimientos guerrilleros que en la época existían en el estado, lo cual lo llevó incluso a componer algunas canciones en los que elogiaba a líderes rebeldes.
La gubernamental Comisión Nacional de Derechos Humanos de México documentó en el 2001 la desaparición forzada de 275 personas, aunque organizaciones civiles han dicho que la cifra supera las 1.200, de las cuales más de 400 ocurrieron sólo en Atoyac.
