Roberto Juárez-Garza
Consulado de México en Seattle
Aumentar presencia de México en el mundo ha sido por décadas una prioridad en la política exterior de nuestro país.
Uno de los foros más importantes para este propósito es la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a la que México pertenece desde 1945.
Recientemente concluyóla 64º Asamblea General de la ONU, a la que año con año asisten representantes (inclusive algunos Presidentes) de los países miembros a puntualizar sus objetivos nacionales.
En el caso de México, en el mes de septiembre la Canciller Patricia Espinosa Castellano mencionó que en tiempos de crisis, para alcanzar la paz y la seguridadinternacionales se requiere el compromiso renovado afavor del desarme, la promoción y protección de losderechos humanos, la acción coordinada ante emergencias sanitariasy laadopción de medidas en torno al cambio climático y laseguridad alimentaria.
Como lo hemos expresado antes, para México la promoción y protección de los derechos humanos es una obligaciónque todos los países deben cumplir bajo todas las circunstancias.
Por esta razón, y entre muchas otras propuestas, nuestro país promovió ante los países de la ONU una resolución a favor de los derechos de los migrantes, la cual fue votada y aceptada para entrar en vigor a la brevedad.
Es claro que para alcanzar el desarrollo humano sustentable pleno, tenemos primero que abatir la pobreza y la desigualdad, propiciar un desarrollo que asegure el acceso de toda persona a alimentación, salud, educación y vivienda suficientes.
Desde la ONU y en cada lugar donde estemos, trabajemos juntos por un mundo más seguro y más justo; un mundo en el que, como quería el gran poeta mexicano Octavio Paz, la libertad eche raíces. Un mundo de prosperidad fincado en las libertades y los derechos de los individuos.
