WILKES-BARRE, Pensilvania, (AP) — Un juez federal negó el martes la fianza a dos adolescentes que se declararon inocentes de un crimen de intolerancia racial en el caso de la muerte de un indocumentado mexicano.
Brandon Piekarsky, de 18 años, y Derrick Donchak, de 19, fueron acusados formalmente el martes en Wilkes-Barre de cargos relacionados con la muerte a golpes de Luis Ramírez, de 25 años, en julio del 2008 en el pueblo de Shenandoah. En una acusación separada, tres policías enfrentan cargos de obstruir la investigación sobre la muerte de Ramírez.
El juez Malachy Mannion resolvió que Piekarsky y Donchak deben seguir detenidos durante el proceso al considerarlos un peligro para la comunidad, luego de señalar que uno de los sospechosos está acusado de patear a la víctima en la cabeza “como si se pateara un gol de campo”. Fijó para marzo el comienzo del juicio.
Un jurado del condado de Schuylkill exoneró en mayo a los jóvenes de las acusaciones más serias del caso en un juicio estatal, incluyendo homicidio en tercer grado contra Piekarsky, lo que desató la indignación de líderes hispanos y grupos de defensa de los derechos civiles. El gobernador Ed Rendell le pidió al Departamento de Justicia federal que iniciara un proceso por violación de derechos civiles.
