Niños mueren por armas de fuego

DONNA BLANKINSHIP & DOUG ESSER

The Associated Press

En la mañana del miércoles, un niño de 3 años de edad logro salirse de su asiento infantil, cuando sus padres bajaron del carro para poner gasolina. El niño encontró un arma de fuego y se dio un disparó mortal en la cabeza.

El disparo accidental en Tacoma es el tercero en tres semanas en la región, en el que se ven involucrados niños pequeños, y la segunda víctima mortal. Estos hechos plantean interrogantes sobre la eficacia de las leyes del manejo de las armas en el estado y la sensibilización de la comunidad en cuanto a la seguridad con la que se deben guardar y portar las armas de fuego.

El Oficial de policía de Tacoma, Naveed Benjamin, dijo que la muerte del niño de 3 años de edad, pone de relieve la necesidad de tener en lugares seguros las pistolas. “Es increíble a la luz de los demás”, dijo Benjamin. “Uno pensaría que la gente debe tener más cuidado, no menos.”

La Policía de Tacoma dijo que la muerte del niño se produjo cuando el padre puso la pistola debajo de un asiento y salió del coche a poner la gasolina, mientras que la madre entró a la tienda. La hermana recién nacida del niño, que también estaba en el auto cuando el arma se disparó, no resultó herida.

Los detectives interrogaron a los padres, y calificaron el tiroteo como un trágico accidente, dijo Benjamin. El padre tiene un permiso para portar armas, y no se han presentado cargos, dijo.

Washington no tiene una ley específica sobre el acceso infantil a armas de fuego, sin embargo la ley estatal es muy específica acerca de llevar pistolas cargadas en los vehículos.

Una persona con una licencia para portar armas, puede llevar un arma de fuego en un coche en el estado, pero están obligados a tenerla en su persona. Si tiene que dejarla dentro del coche, la ley dice que debe cerrar el vehículo y que no quede a la vista.

El otro accidente fatal con arma de fuego se presentó el sábado cuando el hijo de un oficial de la policía de Marysville, encontró una pistola, y disparó hiriendo de muerte a su hermana de 7 años de edad, mientras que sus padres estaban afuera del coche en Stanwood. Y el 22 de febrero, una niña de 8 años de edad, resultó gravemente herida en un aula de Bremerton, cuando se disparó un arma de fuego que estaba en una mochila de un niño de 9 años de edad. Los tres accidentes representan un repunte inusual en el número de estos trágicos accidentes, de acuerdo con los funcionarios de salud del estado de Washington.

Según las estadísticas de salud del estado que se reunieron entre 2007 y 2010, muestran que una muerte accidental de un menor de edad, por arma de fuego, es lo que se espera en el estado de Washington, dijo el portavoz del Departamento de Salud, Tim Church. Durante ese mismo período, un promedio de nueve niños de 17 años de edad ó menos estuvieron en el hospital a causa de un disparo accidental, añadió Church.

“No se puede predecir lo que los niños van a hacer”, dijo Benjamin. “Usted tiene que descargar el arma, si no la lleva con usted… En realidad no es tan difícil de practicar la seguridad de armas de fuego.”

Un portavoz de la Fundación Segunda Enmienda dijo que las leyes existentes son suficientes para fomentar la seguridad de la pistola, siempre y cuando los propietarios de armas las sigan.

“Las personas responsables mantendrán la seguridad del arma aunque exista ó no una ley”, dijo Dave Workman, editor en jefe de la publicación del grupo, llamado thegunmag.com.

Veintisiete estados tienen alguna forma de ley para impedir el acceso de los niños a las armas de fuego, pero Washington no es uno de ellos. Tales leyes pueden incluir sanciones penales para los adultos que permitan a los niños tener en sus manos armas de fuego, de acuerdo con la el grupo en contra de la violencia en San Francisco.

Los legisladores del estado estaban considerando regular una medida en la sesión legislativa acerca de exigir mayor seguridad para guardar las armas de fuego, la sesión concluyó el viernes que habría exigido pruebas adicionales de cerraduras y cajas fuertes de armas de fuego.

La oposición al proyecto de ley se centró principalmente en el costo de los dispositivos de seguridad a cientos de cazadores. El proyecto de ley fracasó en la Cámara y los Legisladores retomaron la atención en el presupuesto del estado.