¿No hay Universidad?

Reflexiones

La Raza del Noroeste

“La educación es clave”, creemos que todos en algún momento hemos escuchado esta frase, pero cuál es el significado detrás de ella, se preguntarán tantos alumnos que por estos días ansiosamente esperan el día de su graduación de la preparatoria para ingresar a la universidad.

Lanzamos esa frase, incitando a que los jóvenes piensen en una carrera universitaria, pero ¿cómo podrán hacerlo, si el costo para emprender la educación superior aumenta, y las ayudas disminuyen?.

La Legislatura del estado se prepara para concluir su sesión extraordinaria aprobando un aumento del 16 por ciento a la matrícula a partir del próximo otoño.

Como si esto fuera poco, los colegios técnicos y comunitarios también han sido golpeados fuertemente, a tal grado que se han tenido que cancelar clases y programas, mientras la matrícula también aumenta.

Estas escuelas, que son frecuentemente visitadas por estudiantes de clase media y de bajos ingresos, verán un alza de por lo menos 800 dólares más al año. Esto no toma en consideración gastos de libros, alimentación, parqueo y otras cuotas que se cobran.

En la historia de página tres, funcionarios escolares están preocupados porque el aumento del costo de las matrículas puede desviar la intención de muchos estudiantes de continuar con su educación superior.

Esto golpea a la comunidad, ya que entre más personas preparadas, más posibilidades de que la economía de la región mejore.

Según datos publicados en la nota, casi 22,000 estudiantes que habían calificado para una subvención estatal no la recibieron, porque ya no había fondos.

¿Qué pudo haber pasado con estos estudiantes? ¿lograron ingresar de todos modos o con otras ayudas?

Claro que existen los préstamos bancarios, pero durante los años escolares estos van adquiriendo intereses. Esta situación de la educación universitaria afecta mucho a nuestros jóvenes hispanos, ya que muchas veces son los primeros de su familia en asistir a la universidad.

Amigo lector, planee bien el futuro académico de su hijo. Empiece a indagar sobre becas estatales y ábrale una cuenta de ahorros a su hijo desde pequeño.

No quitemos a nuestros hijos la aspiración de llegar a ser grandes profesionales. Esta es la mejor herencia que les podemos dejar.

El estado de Washington proporciona información sobre becas en línea en www.thewashboard.org.

Y recordémosles que “la educación Si es la clave” y hace la diferencia.