Alejandro Dominguez
La Raza del Noroeste con servicios de la AP
El pasado miércoles el Presidente Barack Obama dio su primer reporte de la Nación en el Congreso en la capital del país para tratar de empujar su agenda política ante un pueblo que quiere resultados y miembros de su propio partido que están nerviosos por sus puestos en las próximas elecciones.
Obama dedicó gran parte de su discurso sobre la situación económica y sobre su reforma de salud. Obama dijo que “no claudicará” y que seguirá en busca de cambiar el sistema médico a pesar de las críticas y la recién elección del republicano Scott Brown, quien le quitó la mayoría absoluta al partido demócrata.
“No abandonen la reforma”, imploró. “No ahora. No cuando estamos tan cerca”.
Obama le dedicó gran parte de su discurso a lo que ha estado trabajando y muy poco a lo que había prometido a otros grupos del sector electoral como el asunto de una reforma migratoria.
No dio detalles sobre una posible reforma de migración pero si dijo que se trabajará para encontrar una solución.
Ver “La Reforma” Pág. 6
“Deberíamos de continuar nuestro trabajo en arreglar nuestro sistema migratorio roto, para asegurar nuestras fronteras y asegurarnos que todos que sigan las reglas puedan contribuir a nuestra economía y enriquecer nuestra nación”, dijo Obama.
Obama agregó que se seguirá castigando violaciones de leyes de igualdad de salario y reconoció que el país fue hecho por inmigrantes y cuyos valores permitieron que este país fuera construido.
Obama dijo que trabajaría “este año” con el Congreso para rechazar la prohibición a que los gays y las lesbianas que declaran abiertamente su orientación sexual sirvan en las fuerzas militares.
Obama puso nuevas metas para el Congreso y la nación, al igual que nuevos desafíos.
Obama quiere que Estados exporte lo doble en cinco años y quiere que el país sea el líder en energía eficiente para mejorar su estado global.
Obama reconoce que la gente quiere resultados, pero nunca dijo que el cambio iba a ser fácil.
“No acepto el segundo lugar para Estados Unidos. Pese a lo duro, lo incómodo y lo conflictivo que pueda ser el debate, es tiempo de mostrar seriedad para enmendar los problemas que obstruyen nuestro crecimiento”.
Llamó a la calma a su partido recordándoles que todavía tienen la mayoría en el Congreso y que no deben de huir. Pero también le dijo al partido republicano que ellos también tienen la responabilidad de governar.
“Solo decir no a todopuede ser bueno políticamente a corto plazo pero no es liderazgo”, dijo el Presidente.
“Nos mandaron aquí para servir a nuestros ciudadanos, no a nuestras ambiciones. Así que vamos a mostrar al pueblo americano que lo podemos hacer juntos”.
